Un fallo de software que podría causar que los paneles de instrumentos se apaguen ha llevado a Mercedes-Benz a retirar casi 145.000 de sus modelos más recientes en los Estados Unidos.
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Un fallo de software que podría causar que los paneles de instrumentos se apaguen ha llevado a Mercedes-Benz a retirar casi 145.000 de sus modelos más recientes en los Estados Unidos.

Un fallo de software que podría causar que los paneles de instrumentos se apaguen ha llevado a Mercedes-Benz a retirar casi 145.000 de sus modelos más recientes en los Estados Unidos.
Mercedes-Benz va a retirar 144.049 vehículos en los EE. UU. debido a un problema por el cual la pantalla del panel de instrumentos puede quedarse en blanco repentinamente, un fallo que, según los reguladores, podría aumentar el riesgo de accidentes. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de EE. UU. anunció la retirada el 8 de mayo de 2026, citando un defecto de software en la unidad de control de infoentretenimiento.
"Un panel de instrumentos en blanco no mostrará información de seguridad crítica, como el velocímetro o las luces de advertencia, lo que podría aumentar el riesgo de un choque", afirmó la NHTSA en su aviso de retirada.
La retirada cubre ciertos modelos 2024-2026, incluidas las líneas de vehículos AMG GT, Clase C, Clase E, SL, CLE y GLC. El fabricante de automóviles alemán informó que la unidad de control de infoentretenimiento, que gestiona las funciones de navegación y multimedia, puede reiniciarse inesperadamente mientras el vehículo está en movimiento, provocando que la pantalla digital se apague. Los concesionarios de Mercedes-Benz realizarán una actualización de software en la unidad de control afectada de forma gratuita.
Esta retirada se suma a una lista creciente de problemas relacionados con el software que afectan a los vehículos modernos, lo que subraya los riesgos operativos para los fabricantes de automóviles a medida que los coches se vuelven más parecidos a ordenadores con ruedas. Para Mercedes-Benz, la retirada podría suponer costes de reparación significativos y representa un golpe a su reputación de calidad, lo que podría afectar la confianza de los consumidores y dar ventaja a competidores como Tesla y BMW en un mercado de lujo ferozmente disputado.
El problema se deriva de la compleja integración de software en los vehículos de lujo modernos. A medida que los fabricantes de automóviles incorporan más funciones a sus sistemas de infoentretenimiento, aumenta el riesgo de fallos de software y vulnerabilidades de ciberseguridad. Esta retirada es la última de una serie de medidas similares relacionadas con el software de varios fabricantes de automóviles, lo que subraya una tendencia más amplia de la industria.
Para Mercedes-Benz, esta retirada llega en un momento en el que la empresa se esfuerza por establecer su liderazgo en tecnología para automóviles y experiencias digitales. El coste de la retirada, aunque aún no se ha revelado, incluirá la notificación a los propietarios y la compensación a los concesionarios por la actualización del software. El coste mayor, sin embargo, puede ser para la imagen de la marca, que se construye sobre una base de excelencia en ingeniería y fiabilidad.
La retirada también pone el foco en el panorama regulatorio para el software de automoción. A medida que los vehículos se vuelven más autónomos y conectados, la NHTSA y otros reguladores globales están aumentando su escrutinio sobre el software y los sistemas electrónicos. Es probable que esta tendencia conduzca a estándares más estrictos y a una mayor carga de cumplimiento para los fabricantes de automóviles en los próximos años.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.