KPMG EE. UU. recortará el 10% de sus socios de auditoría, confirmó la firma el 23 de abril, después de que un programa de jubilación voluntaria no atrajera a suficientes participantes, un movimiento que refleja una desaceleración más amplia en el gasto corporativo y un enfriamiento de la economía.
"Esta es nuestra estrategia en marcha", dijo Webb Armentrout, director y responsable del ecosistema de la firma para KPMG, en un comunicado sobre las inversiones tecnológicas de la empresa. "No solo asesoramos sobre IA; la estamos integrando en el núcleo de las operaciones de nuestros clientes a través de nuestro potente ecosistema".
El trasfondo de los recortes es un fuerte aumento de los costes laborales y de la rotación. El coste medio de la rotación de empleados ha aumentado casi 10.000 dólares en un año hasta situarse en 45.236 dólares, según una encuesta reciente de Express Employment Professionals-Harris Poll. La misma encuesta reveló que el 50% de los responsables de contratación en EE. UU. esperan que la rotación aumente en 2026, un incremento de 17 puntos en dos años.
Los despidos en una de las "Big Four", un termómetro clave de la salud corporativa, sugieren un entorno más difícil para los servicios profesionales. A medida que las corporaciones reducen el gasto discrecional, la demanda de servicios de consultoría y asesoría se debilita, obligando a firmas como KPMG a recalibrar sus niveles de personal y a gestionar los costes de forma más agresiva.
El giro hacia la IA
Incluso mientras reduce socios, KPMG está realizando inversiones significativas en inteligencia artificial. La firma anunció recientemente Ignite Financial Close Companion, un asistente de IA desarrollado con Google y Workday para automatizar las actividades de cierre mensual. Este movimiento forma parte de una alianza estratégica más profunda con Google Cloud, que incluye el desarrollo de agentes de IA específicos para cada sector para los clientes y el despliegue del modelo de IA Gemini Enterprise a más de 55.000 de sus propios profesionales a nivel mundial. Esta doble estrategia de reducir los costes de personal sénior mientras se invierte en automatización subraya un cambio estratégico importante en todo el sector de servicios profesionales.
Una presión en todo el sector
Las presiones que obligan a KPMG no son únicas. En todo el sector, las firmas están lidiando con el doble desafío del aumento de los costes y un mercado laboral cambiante. Entre los empleadores que anticipan una mayor rotación, el 37% cita el aumento de las exigencias en el lugar de trabajo y el 35% señala la expansión de las oportunidades laborales como factores clave, según la encuesta de Harris Poll. Estos factores crean un entorno difícil para la retención, lo que hace que los programas de salida voluntaria sean menos eficaces y obliga a las firmas a recurrir a recortes involuntarios para gestionar el tamaño de su plantilla y su base de costes.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.