El fabricante de automóviles chino Hongqi está negociando con Stellantis para producir coches en España, lo que indica un giro estratégico de las exportaciones de vehículos a la construcción de cadenas de suministro completas en Europa.
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El fabricante de automóviles chino Hongqi está negociando con Stellantis para producir coches en España, lo que indica un giro estratégico de las exportaciones de vehículos a la construcción de cadenas de suministro completas en Europa.

(P1 - Lede) El fabricante chino de automóviles de lujo Hongqi está en conversaciones con Stellantis para fabricar vehículos en una de las plantas españolas del gigante europeo, una medida que aceleraría su plan de lanzar 15 modelos eléctricos e híbridos en la región para 2028. La discusión, confirmada por cinco fuentes familiarizadas con el asunto, representa una nueva fase en la expansión global de los fabricantes de automóviles chinos, pasando de las simples exportaciones a una producción local integrada.
(P2 - Autoridad) "Esta era la forma en que Hongqi podía iniciar la producción europea rápidamente", dijo una de las fuentes con conocimiento directo de las conversaciones, destacando la estrategia de aprovechar la infraestructura existente para evitar el alto coste y el tiempo de construir una nueva fábrica.
(P3 - Detalles) Las negociaciones se llevan a cabo a través del fabricante chino de vehículos eléctricos Leapmotor, en el que tanto la empresa matriz de Hongqi, FAW, como Stellantis son inversores. Si bien las conversaciones están en curso y es posible que no resulten en un acuerdo, subrayan la ambición de Hongqi de vender 1 millón de vehículos anualmente para 2030, con al menos 100.000 de esas ventas fuera de China. Un portavoz de Stellantis declinó hacer comentarios sobre los detalles, pero señaló que la compañía "mantiene conversaciones con una variedad de actores de la industria".
(P4 - Análisis) Esta asociación potencial ejemplifica una estrategia más amplia de "exportación de la cadena de suministro" que está ganando adeptos entre los fabricantes de automóviles chinos. En lugar de simplemente enviar coches, las empresas están estableciendo centros de I+D locales, redes de fabricación y de marketing para competir de manera más efectiva en los mercados extranjeros. Para Stellantis, el acuerdo podría mejorar la utilización de la planta, pero también corre el riesgo de nutrir a un competidor formidable directamente dentro de su mercado local.
El movimiento de Hongqi, que alguna vez fue la marca de automóviles preferida de Mao Zedong, es parte de una tendencia mucho mayor. Los fabricantes de automóviles chinos están trasladando cada vez más partes de su cadena de suministro a Europa para reducir el riesgo de las operaciones y adaptar los productos a los gustos locales. Esta "Etapa 2.0" de expansión global, como la describen los medios chinos, implica construir ecosistemas completos en el extranjero. Xiaomi, por ejemplo, abrió recientemente un centro de I+D en Alemania, contratando a ingenieros veteranos de BMW y Mercedes-Benz para liderar sus esfuerzos europeos, que comenzarán en 2027.
Esta estrategia de integrar el diseño y la producción en Europa permite a las empresas chinas competir mejor en dinámica de conducción y características preferidas por los consumidores europeos, yendo más allá de una pura ventaja de costes. La empresa matriz de Hongqi, FAW, también es inversora en Leapmotor, que ya suministra plataformas de vehículos eléctricos para respaldar los modelos de Hongqi en el extranjero. Esta red de asociaciones e inversiones demuestra un enfoque sofisticado y múltiple para conquistar el mercado europeo.
Las ambiciones de Hongqi no se limitan a Europa. El fabricante estatal anunció que comenzará a vender tres modelos SUV en el sudeste asiático en la segunda mitad de este año, incluidas versiones con volante a la derecha de sus SUV eléctricos E-HS9 y EHS5. El objetivo declarado de la compañía es tener presencia en más de 110 países con 650 concesionarios para 2028.
Esta expansión en dos frentes, tanto en Europa como en Asia, resalta la escala de las ambiciones globales de los fabricantes de automóviles chinos. Al invertir en la producción local en lugares como Tailandia, donde siete fabricantes chinos han invertido colectivamente más de 3.000 millones de dólares, y potencialmente España, estas empresas están creando empleos y fomentando el desarrollo de la industria local, haciendo que su presencia sea más resistente a las tensiones geopolíticas y las fricciones comerciales. Para los actores establecidos como Stellantis, el desafío ahora no llega solo a los puertos, sino a la puerta de la fábrica de al lado.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.