Goldman Sachs Group se dispone a recaudar al menos 5.000 millones de dólares a través de una nueva emisión de bonos, un movimiento que pondrá a prueba el apetito de los inversores después de que un inesperado déficit en su división de trading sacudiera la confianza en su rendimiento del primer trimestre.
Según un comunicado de la empresa emitido el lunes, los ingresos del primer trimestre de Goldman por renta fija, divisas y materias primas (FICC) fueron de 40.100 millones de dólares. Personas familiarizadas con el asunto confirmaron que el banco busca ahora recaudar capital mediante una venta de bonos en varios tramos.
La cifra de ingresos de FICC se situó más de 800 millones de dólares por debajo del consenso de los analistas y representó una disminución del 10% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que provocó una caída en el precio de las acciones de la compañía. La oferta de bonos propuesta se estructurará en tres partes con vencimientos que oscilan entre los cuatro y los ocho años. Las discusiones iniciales sobre el precio para el tramo a más largo plazo se sitúan en torno a un diferencial de 1,25 puntos porcentuales sobre los bonos del Tesoro de EE. UU.
El éxito de esta venta de bonos es fundamental para Goldman Sachs. El precio y el nivel de demanda de los inversores se seguirán de cerca como un barómetro de la confianza en la gestión y la estrategia de la firma. Una acogida sólida podría calmar las preocupaciones tras el incumplimiento de los ingresos en el primer trimestre, mientras que cualquier debilidad podría indicar un escepticismo persistente de los inversores sobre las perspectivas a corto plazo del sector de la banca de inversión.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.