La adquisición por parte de Geely de una instalación de Ford en España marca un paso fundamental para los fabricantes chinos en la creación de una base de producción dentro de Europa para desafiar a los actores establecidos en su propio territorio.
El fabricante de automóviles chino Geely ha llegado a un acuerdo para adquirir un taller de montaje de vehículos en la fábrica de Ford en Valencia, España, en un movimiento para establecer un centro de producción europeo para sus vehículos de multienergía y, potencialmente, fabricar coches para la propia Ford. El acuerdo permite a Geely, el segundo mayor fabricante de automóviles de China, acceder directamente al mercado europeo desde dentro, evitando importantes aranceles de importación.
Aunque Geely no ha hecho comentarios oficiales, un portavoz de Ford calificó la noticia de especulación, afirmando: "Estamos constantemente en conversaciones con muchas empresas sobre diversos temas; a veces se materializan, a veces no. No hay nada finalizado". El medio español La Tribuna de Automoción, que adelantó la noticia, informó de que las conversaciones estaban en una fase "muy avanzada".
Según los informes, el acuerdo cubre las líneas de montaje "Body 3" de la planta de Almussafes, una instalación que ha estado infrautilizada desde que Ford cambió su estrategia de producción en Europa. Se espera que Geely produzca modelos basados en su nueva Arquitectura Eléctrica Inteligente Global (GEA), que puede albergar sistemas de propulsión híbridos, híbridos enchufables y totalmente eléctricos. Las fuentes sugieren que el primer vehículo tendrá el nombre en clave interno "135", probablemente una versión del compacto EX2.
Esta adquisición permite a Geely eludir el arancel del 18,8% de la Unión Europea sobre sus vehículos, al tiempo que ofrece a Ford una forma de deshacerse de la capacidad infrautilizada y, potencialmente, obtener acceso a las plataformas de vehículos eléctricos de Geely, que son competitivas en costes. El movimiento es crítico para Ford mientras lleva a cabo una importante reestructuración de sus operaciones europeas, que se han enfrentado a una dura competencia y a pérdidas crecientes.
Un punto de apoyo estratégico en Europa
El acuerdo es una piedra angular de la expansión europea de Geely y refleja una tendencia más amplia entre los fabricantes de automóviles chinos. Con la UE imponiendo regulaciones y aranceles cada vez más estrictos a los vehículos importados, establecer una producción local se está convirtiendo en una necesidad para los fabricantes que buscan competir en precio y volumen. Su rival chino SAIC Motor también estaría considerando un centro de producción en España. Al fabricar dentro de la UE, Geely puede reducir el riesgo de su negocio europeo frente a futuras disputas comerciales y acortar las cadenas de suministro para atender mejor la demanda regional. La planta de Valencia ofrece una solución llave en mano con una mano de obra experimentada y una red de proveedores establecida, con la que, según se informa, Geely ya ha empezado a contactar.
El giro de Ford hacia las alianzas se profundiza
Para Ford, la venta es la última de una serie de asociaciones estratégicas diseñadas para hacer viable su negocio europeo. El fabricante estadounidense ya está utilizando la plataforma MEB de Volkswagen para sus modelos eléctricos Explorer y Capri, y se ha asociado con Renault para desarrollar vehículos eléctricos asequibles. Vender una parte de la planta de Valencia, que actualmente solo produce el modelo Kuga, proporciona una inyección de efectivo y resuelve un problema de capacidad. Más importante aún, las fuentes sugieren que el acuerdo podría ver a Geely producir un vehículo para Ford utilizando la misma plataforma GEA, ofreciendo a Ford una vía rápida hacia un nuevo modelo rentable. El movimiento se produce después de que el CEO de Ford, Jim Farley, advirtiera abiertamente de que los fabricantes chinos suponen una "amenaza existencial" para las marcas occidentales, obligando a los fabricantes tradicionales a forjar alianzas poco convencionales para sobrevivir.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.