El gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, señaló un cambio notable en las perspectivas del banco central, afirmando que la probabilidad del próximo movimiento de los tipos de interés está ahora equilibrada por igual entre una subida y una bajada. Los comentarios de tono restrictivo introducen una nueva incertidumbre en los mercados, que en gran medida habían estado anticipando reducciones de tipos en 2024.
Waller, una voz clave en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), advirtió que no descartaría apoyar un incremento del tipo de los fondos federales si la inflación no reanuda su senda descendente. "Si la inflación a corto plazo no puede volver a la senda de la desaceleración, no excluiré la posibilidad de seguir subiendo los tipos de interés en el futuro", declaró Waller, añadiendo que apoya la eliminación del "sesgo de flexibilización" existente en los futuros comunicados de política.
La Fed ha mantenido su tipo de interés oficial estable en un rango del 5,25% al 5,50% desde julio de 2023, tras una serie de subidas agresivas para combatir la escalada de la inflación. Waller hizo hincapié en que el motor principal de la política es la perspectiva de inflación, y que actuaría si las expectativas de inflación a largo plazo del público mostrasen signos de "desanclarse" del objetivo del 2% de la Fed.
El giro de Waller hacia una propuesta del 50-50 para el próximo movimiento obliga a los inversores a reconsiderar el cronograma y la dirección de la política monetaria. Las declaraciones podrían impulsar un aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y un dólar más fuerte, al tiempo que aumentan potencialmente la volatilidad de los mercados de renta variable a medida que se descuenta la perspectiva de un entorno de tipos más altos durante más tiempo. Todas las miradas se centrarán ahora en los próximos datos de inflación para ver hacia qué lado podría inclinarse el banco central.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.