(Bloomberg) -- La vicepresidenta de supervisión de la Reserva Federal, Michelle Bowman, ha comunicado a altos ejecutivos bancarios que el banco central no prevé una nueva y contundente campaña del sector para debilitar las próximas regulaciones de capital, según tres personas familiarizadas con las discusiones. El mensaje, entregado el 17 de abril de 2026, indica una postura regulatoria estricta y disminuye las perspectivas de alivios adicionales sobre los nuevos requisitos de capital.
"La comunicación de la vicepresidenta Bowman fue clara", dijo un alto ejecutivo bancario que solicitó el anonimato para discutir conversaciones privadas. "La expectativa es que la industria no se involucre en otro impulso agresivo por más alivio de capital".
La directiva sigue a un período de intenso cabildeo por parte del sector bancario contra las reglas propuestas del "final del juego de Basilea III", que aumentarían significativamente los requisitos de capital para los bancos estadounidenses más grandes. Las reglas pretenden reforzar la resiliencia del sistema financiero, pero los bancos han argumentado que podrían obstaculizar los préstamos, limitar la rentabilidad y reducir las recompras de acciones. La posición inquebrantable de la Fed sugiere que los bancos deberán prepararse para una realidad de mayor capital.
Este desarrollo se ve ampliamente como un factor negativo de crédito para el sector bancario, lo que podría conducir a menores retornos sobre el capital y menores distribuciones a los accionistas. Sin embargo, desde una perspectiva sistémica, el movimiento apunta a mejorar la estabilidad financiera, una prioridad para los reguladores desde la crisis financiera de 2008. La próxima fecha clave es la implementación final de las reglas, prevista para los próximos meses.
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