El EUR/USD está probando el umbral de 1,1300 por primera vez desde 2022, mientras que la mayor divergencia de política entre la Fed y el BCE en dos décadas lleva al euro a su quinta caída consecutiva.
El EUR/USD está probando el umbral de 1,1300 por primera vez desde 2022, mientras que la mayor divergencia de política entre la Fed y el BCE en dos décadas lleva al euro a su quinta caída consecutiva.

La moneda común cayó a un mínimo intradiario de 1,13758 el martes y cotizó cerca de 1,13809, extendiendo una liquidación que ha borrado más del 2% desde mediados de junio. La divergencia entre la postura restrictiva de la Reserva Federal y el ciclo de flexibilización del Banco Central Europeo ha ampliado el diferencial de tipos a dos años hasta niveles no vistos desde la crisis de deuda de la zona euro, según datos recopilados por Bloomberg.
"El riesgo de una ruptura por debajo de 1,1300 está creciendo a medida que el abismo político entre la Fed y el BCE continúa ampliándose", dijo Francesco Pesole, estratega de FX en ING. "El mercado está descontando recortes adicionales del BCE mientras la Fed se mantiene en pausa, y esa dinámica es poco probable que se revierta a corto plazo".
Los indicadores técnicos refuerzan el caso bajista. El par cotiza por debajo de los tres promedios móviles principales — la EMA de 55 días en 1,15141, la EMA de 200 días en 1,16063 y la EMA de 365 días en 1,15908 — mientras que el ADX se ha fortalecido a 51,69 desde 47,12, lo que señala un impulso bajista cada vez más intenso. El CCI se sitúa en menos 124,92, en territorio de sobreventa profunda. El soporte inmediato se encuentra en 1,1400, seguido de 1,13600 y el nivel psicológicamente crítico de 1,12946. La resistencia se ubica en 1,1500, luego en 1,1530 y 1,1580.
La brecha de política se origina en trayectorias económicas fundamentalmente diferentes. La Fed ha mantenido su tasa de referencia en 5,25% a 5,50% desde julio de 2023, manteniendo una postura dependiente de los datos mientras la inflación estadounidense sigue siendo pegajosa por encima del objetivo del 2%. El BCE, por el contrario, ya ha realizado múltiples recortes desde su máximo del 4%, mientras la economía de la zona euro lucha con un crecimiento cercano a cero y una inflación que cae por debajo del objetivo. Los mercados de OIS actualmente descuentan 50 puntos base adicionales de flexibilización del BCE para fin de año, mientras que no descuentan nuevos movimientos de la Fed hasta el primer trimestre de 2027.
La última vez que el diferencial de tipos entre la Fed y el BCE alcanzó esta magnitud fue a finales de 2022, cuando el EUR/USD tocó la paridad en 0,9950 antes de montar una recuperación. La configuración actual difiere en que la divergencia está impulsada por una flexibilización activa del BCE en lugar de un endurecimiento agresivo de la Fed, lo que, según los estrategas, podría hacer que la recuperación del euro sea más prolongada. Después del episodio de paridad de 2022, el euro rebotó más del 15% en los seis meses siguientes, cuando el ciclo de endurecimiento de la Fed alcanzó su punto máximo, un escenario que podría no repetirse si el BCE continúa recortando hasta 2027.
Las implicaciones se extienden más allá del mercado de divisas. Un euro más débil reduce los costos de importación para las empresas de la zona euro, lo que potencialmente frena una inflación ya de por sí moderada, pero también eleva el costo de las importaciones de energía denominadas en dólares en un momento en que el crudo Brent se mantiene elevado por encima de los 80 dólares por barril. Para las multinacionales estadounidenses con una exposición significativa a Europa, el dólar más fuerte continúa presionando las ganancias convertidas, una dinámica que contribuyó a la caída del 0,4% del S&P 500 el martes.
Una ruptura sostenida por debajo de 1,1300 abriría el camino hacia el nivel de 1,1200 y potencialmente pondría a prueba el mínimo de 2022 cerca de la paridad, dijo Pesole de ING. La próxima gran prueba para el euro llegará con la publicación de los datos del IPC de la zona euro el 2 de julio, que informarán la decisión de tipos del BCE el 24 de julio. Del lado estadounidense, el informe de nóminas no agrícolas de junio el 3 de julio proporcionará el próximo catalizador para la dirección del dólar.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.