Los hogares de la eurozona se mostraron ligeramente menos pesimistas en junio, gracias a la moderación de los precios energéticos y a la distensión de las tensiones en Oriente Medio, lo que apuntaló una incipiente recuperación de la confianza.
Los hogares de la eurozona se mostraron ligeramente menos pesimistas en junio, gracias a la moderación de los precios energéticos y a la distensión de las tensiones en Oriente Medio, lo que apuntaló una incipiente recuperación de la confianza.

Los hogares de la eurozona se mostraron ligeramente menos pesimistas en junio, gracias a la moderación de los precios energéticos y a la distensión de las tensiones en Oriente Medio, lo que apuntaló una incipiente recuperación del ánimo.
La confianza del consumidor en la eurozona mejoró por segundo mes consecutivo en junio, aunque la lectura de -17,7 se mantuvo muy por debajo de su media histórica, mientras el Banco Central Europeo subió los tipos de interés por primera vez en casi tres años.
"La confianza del consumidor volvió a mejorar en junio, pero el estado de ánimo de los hogares sigue siendo muy sombrío", afirmó Jack Allen-Reynolds, subdirector de economía de la eurozona en Capital Economics.
El indicador adelantado de la Comisión Europea subió desde el -19 de mayo, por debajo del consenso de -17,4 que esperaban los economistas encuestados por The Wall Street Journal. La encuesta, realizada entre el 1 y el 19 de junio, coincidió con el anuncio de una suspensión de las acciones militares entre Estados Unidos e Irán, lo que contribuyó a enfriar unas tensiones geopolíticas que habían llevado la confianza a mínimos de tres años en abril.
Es probable que el crecimiento del gasto de los consumidores se mantenga débil en el segundo trimestre antes de registrar una recuperación gradual en el tercero, a medida que la renta real de los hogares empiece a repuntar, señaló Allen-Reynolds. La subida de tipos del BCE a principios de este mes —la primera en casi tres años— añade vientos en contra para unos hogares que ya lidian con elevados costes de endeudamiento.
La mejora de la confianza refleja un alivio más amplio de las presiones financieras sobre los hogares europeos. Los precios energéticos se han moderado en las últimas semanas tras dispararse a principios de año, mientras que la distensión de las hostilidades en Oriente Medio eliminó una fuente clave de incertidumbre que pesaba sobre la confianza del consumidor desde abril.
El indicador sigue situándose muy por debajo de su media a largo plazo, señaló la Comisión, un síntoma de que la recuperación sigue siendo frágil. La decisión del BCE de subir los tipos este mes, impulsada por la inflación que se disparó tras el estallido del conflicto en Oriente Medio, añade otra capa de presión sobre los presupuestos familiares.
El gasto de los consumidores, motor clave del crecimiento económico de la eurozona, seguirá siendo moderado a corto plazo. La mejora gradual de la renta real prevista para el tercer trimestre será determinante para que la recuperación de la confianza se traduzca en un aumento efectivo del gasto. La reacción del mercado a los datos fue limitada: el euro y los bonos gubernamentales europeos mostraron escaso movimiento, ya que la lectura se situó en líneas generales dentro de lo esperado.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.