Las acciones de Eli Lilly and Company (LLY) cayeron hasta un 3% el lunes después de que un analista destacara un informe de insuficiencia hepática en un paciente que tomaba Foundayo, el nuevo medicamento oral para bajar de peso de la compañía.
"La responsabilidad recae en LLY de garantizar que se realice una adjudicación adecuada y rápida de cada uno de estos casos hepáticos a nivel comercial para evitar cualquier confusión", dijo el analista de Evercore ISI, Umer Raffat, quien fue el primero en señalar el caso.
El incidente, que apareció en el Sistema de Informes de Eventos Adversos de la FDA (FAERS), involucró a un hombre de 56 años. Sin embargo, Raffat proporcionó contexto de que han ocurrido casos de insuficiencia hepática con otros medicamentos GLP-1. Mounjaro y Zepbound, ambos de Lilly, han reportado 30 y 2 casos respectivamente, mientras que Ozempic y Wegovy de Novo Nordisk han tenido 33 y 15 casos.
Este caso único ha atraído la atención de los inversores debido a las preocupaciones históricas sobre la toxicidad hepática en otros candidatos a fármacos orales para bajar de peso. Lilly respondió con prontitud, afirmando que su propia investigación encontró que el caso no estaba relacionado con Foundayo. Las acciones de la compañía se recuperaron parcialmente para cotizar alrededor de $934 después de la caída inicial.
Contexto más amplio y reacción del mercado
Varios analistas caracterizaron la reacción del mercado como excesiva. La analista de Wolfe, Alexandria Hammond, calificó la respuesta previa a la comercialización como "exagerada" y vio la debilidad del precio como una oportunidad de compra. Christian Moore, de Bernstein, se hizo eco de este sentimiento, argumentando que era poco probable que se hubiera pasado por alto un problema significativo de toxicidad hepática en los extensos ensayos clínicos de Foundayo, que incluyeron el estudio ACHIEVE-4 de 2,800 pacientes que específicamente no encontró ninguna señal de seguridad hepática a pedido de la FDA.
A pesar de las preocupaciones de seguridad, Foundayo ha demostrado una fuerte adopción inicial desde su lanzamiento el mes pasado, inscribiendo a 20,000 pacientes. Notablemente, el 80% de estos usuarios son nuevos en las terapias GLP-1, lo que sugiere que el formato oral está expandiendo el mercado en lugar de canibalizar los tratamientos inyectables existentes. La conveniencia del fármaco, al no requerir el estómago vacío, le da una ventaja sobre la alternativa oral de Novo Nordisk.
La sensibilidad del mercado resalta lo mucho que está en juego en el floreciente mercado de medicamentos para bajar de peso, donde Lilly tiene una participación dominante del 60% en los EE. UU. Los medicamentos inyectables de la compañía, Mounjaro y Zepbound, informaron recientemente un crecimiento masivo de ingresos del 125% y 80%, respectivamente.
La aparición del informe presiona a Lilly para gestionar la percepción pública y abordar de manera transparente cualquier preocupación de seguridad, por pequeña que sea. Para los inversores, la caída de las acciones pone a prueba la confianza en un nombre de alto vuelo frente al trasfondo de una oportunidad de mercado masiva y aún en crecimiento. El catalizador clave será el seguimiento continuo de los datos de eventos adversos y la capacidad de Lilly para tranquilizar a pacientes y médicos.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.