Citigroup Inc. ha retrasado su previsión para el primer recorte de tipos de interés de la Reserva Federal de EE. UU. hasta septiembre de 2024, un cambio significativo respecto a su expectativa mantenida durante mucho tiempo de un recorte en junio. La revisión de la importante institución financiera apunta a una senda de política monetaria menos acomodaticia de lo que se pensaba anteriormente.
"Ahora esperamos que la Fed comience a recortar los tipos en septiembre, una revisión de nuestra previsión anterior de un inicio en junio", dijo Citi en una nota publicada el martes. Los economistas del banco ajustaron su perspectiva basándose en la evolución de los datos económicos que sugieren que la inflación puede ser más persistente de lo previsto.
El cambio alinea la visión de Citi más estrechamente con la valoración actual del mercado, que ha estado retrasando de forma constante el cronograma para el endurecimiento de la Fed. Antes de la revisión, Citi era uno de los pocos bancos importantes que seguían manteniendo una proyección de mediados de año para el primer recorte. El retraso a septiembre implica al menos dos reducciones de tipos menos en 2024 de las que se habían descontado al inicio del año.
Esta previsión revisada tiene implicaciones notables para los mercados financieros. Un escenario en el que los costes de endeudamiento de EE. UU. se mantengan elevados durante un periodo prolongado podría lastrar los beneficios corporativos y el rendimiento general del mercado de valores. También puede alimentar un sentimiento de "aversión al riesgo" a corto plazo, una dinámica que normalmente fortalece al dólar estadounidense y ejerce presión a la baja sobre la renta variable mundial.
Impacto en la asignación de activos
El ajuste en las expectativas de recorte de tipos obliga a un recalibrado para los inversores. Las clases de activos sensibles a los tipos de interés, como las acciones de crecimiento y los bonos de larga duración, pueden enfrentarse a vientos en contra. Por el contrario, un dólar más fuerte podría afectar a los precios de las materias primas y a las ganancias de las empresas estadounidenses con ingresos internacionales significativos. El foco del mercado se desplaza ahora hacia los próximos datos de inflación y empleo para confirmar o cuestionar este nuevo cronograma, con todas las miradas puestas en la reunión de política de septiembre de la Reserva Federal.
Este artículo tiene fines puramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.