La actividad del sector servicios de China se contrajo inesperadamente en abril, con el índice oficial de gerentes de compras (PMI) no manufacturero cayendo a 49,4, lo que plantea nuevas dudas sobre la durabilidad de la recuperación económica del país.
La lectura supuso un brusco giro respecto al 50,1 de marzo y se situó por debajo del umbral de los 50 puntos que separa el crecimiento de la contracción. La inflación impulsada por el aumento de los costes en lugar de por una fuerte demanda plantea riesgos para el crecimiento y "no es favorable para la economía", según analistas de ANZ citados en un informe de Reuters.
La desaceleración de los servicios y la construcción contrasta con la fortaleza continua, aunque moderada, del sector industrial. Se espera que el PMI manufacturero oficial, que se publicará el jueves, se modere hasta 50,1 desde el 50,4 de marzo, según un sondeo de Reuters entre 27 economistas, lo que indicaría un segundo mes consecutivo de expansión.
La divergencia de los datos complica las perspectivas para los responsables políticos de Pekín. Aunque la economía creció un robusto 5% en el primer trimestre, esta última lectura sugiere que el impulso se está debilitando bajo el peso del aumento de los costes de los insumos y la persistente debilidad de la demanda interna. Una ralentización sostenida podría mermar la confianza de los inversores e impactar en los activos globales, desde las materias primas hasta divisas sensibles al crecimiento chino como el dólar australiano.
Los datos apuntan a una recuperación desigual de la segunda economía mundial. Aunque los precios de fábrica rompieron recientemente una larga racha deflacionaria, esto se debió en gran medida al aumento de los costes en las industrias de alto consumo energético, alimentado en parte por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Esta inflación de costes, sin un aumento correspondiente de la demanda interna, podría mermar los beneficios empresariales y lastrar nuevas inversiones. Los principales líderes de China reconocieron esta semana que, aunque la economía tuvo un fuerte comienzo de año, todavía se enfrenta a retos significativos. La debilidad del PMI de servicios subraya la persistente fragilidad de la confianza de los consumidores y las empresas, un obstáculo clave para alcanzar los objetivos de crecimiento anual del gobierno.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento en materia de inversión.