Las reservas de divisas de China sufrieron en marzo su mayor caída en más de siete años, con un descenso de 85.680 millones de dólares que refleja la presión de un dólar estadounidense más fuerte y la caída de los precios de los bonos globales. Las reservas se situaron en 3,342 billones de dólares al final del mes.
La Administración Estatal de Divisas (SAFE) atribuyó el descenso mensual a efectos de valoración. El índice del dólar subió y los precios de los activos financieros globales bajaron, lo que provocó una disminución del valor en dólares de las reservas de China.
Los datos mostraron que las reservas cayeron a 3.342,12 mil millones de dólares, frente a los 3.427,8 mil millones del mes anterior. Esta caída significativa resalta las presiones externas que enfrentan la economía china y su moneda, el yuan.
Este brusco descenso de las reservas podría intensificar la preocupación por la salida de capitales y complicar los esfuerzos del Banco Popular de China (PBoC) para gestionar el yuan. Un colchón de reservas más reducido puede limitar la capacidad del banco central para intervenir en los mercados de divisas con el fin de sostener el CNY, lo que podría dar lugar a una mayor volatilidad y a un sentimiento de aversión al riesgo en los mercados globales.
Los efectos de valoración impulsan el descenso
El principal motor de la caída fueron los cambios en la valoración, no la intervención directa ni una fuga de capitales significativa. En marzo, el Índice del Dólar Estadounidense (DXY) subió aproximadamente un 0,3%, lo que reduce el valor en dólares de las reservas no denominadas en dólares de China, como las mantenidas en euros y yenes. Lo que es más importante, los mercados de bonos globales se vendieron, con el rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años de referencia subiendo, lo que reduce el valor de mercado de las vastas tenencias de deuda pública extranjera de China.
Implicaciones para el yuan
La caída de las reservas se produce en un momento en que el yuan se enfrenta a una renovada presión a la baja, cotizando cerca de un mínimo de cuatro meses frente al dólar. Aunque las autoridades han guiado la moneda con un sólido tipo de referencia diario, esta gran caída de las reservas puede ser interpretada por algunos participantes del mercado como un debilitamiento del poder del PBoC para defender la moneda. No obstante, la cuenta de capital del país permanece relativamente cerrada, lo que proporciona un amortiguador contra las salidas a gran escala. Los analistas seguirán de cerca los datos de abril para ver si la tendencia continúa, lo que indicaría una presión más sostenida sobre las cuentas externas de China.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.