China está explorando restricciones a las exportaciones de su tecnología avanzada de fabricación solar a Estados Unidos, una medida que amenaza con perturbar los planes de expansión de firmas estadounidenses como Tesla y proteger su propia cuota de mercado global del 80 por ciento en componentes solares.
"Que Tesla tenga éxito en su impulso por la autosuficiencia solar podría resultar en una pesadilla para los fabricantes de energía solar líderes en el mundo de China", dijo la firma de investigación Trivium China en una nota reciente, destacando lo que está en juego para Pekín. No solo perderían a un cliente potencial importante, sino que podrían enfrentar el surgimiento de un nuevo competidor formidable.
Las posibles restricciones se centran en equipos de alta gama para producir paneles más eficientes, conocidos como tecnología de heterounión (HJT). La medida sigue a un informe de Reuters de que Tesla buscaba comprar 2.900 millones de dólares en equipos de proveedores chinos, incluido Suzhou Maxwell Technologies, para respaldar su objetivo de construir 100 gigavatios de capacidad de fabricación solar en suelo estadounidense antes de 2028.
Para los inversores, la política amenaza a los instaladores y desarrolladores solares de EE. UU. que dependen de la tecnología china, mientras que potencialmente crea una ventaja significativa para los fabricantes autosuficientes. La decisión podría aumentar los costos, retrasar proyectos y remodelar la cadena de suministro de un componente crítico de la transición a la energía verde, afectando a gigantes tecnológicos como Google y Amazon que también están invirtiendo fuertemente en energía solar.
Las ambiciones solares de EE. UU. en riesgo
Las discusiones, que aún no han derivado en una norma formal, representan una escalada en la rivalidad tecnológica entre EE. UU. y China. El posible endurecimiento de Pekín seguiría a su medida para controlar las exportaciones de tierras raras hace un año y se produce mientras Washington busca relocalizar cadenas de suministro industriales clave. Funcionarios chinos han mantenido conversaciones iniciales con fabricantes de equipos solares, incluida una visita a Suzhou Maxwell Technologies, según fuentes citadas por Reuters.
La noticia repercutió en el sector solar. Las acciones de Sunrun cayeron un 2,8 por ciento a 12,11 dólares, mientras que Enphase Energy rompió la tendencia con una ligera ganancia del 0,6 por ciento a 32,18 dólares. SolarEdge Technologies, con sede en Israel, se hundió un 12 por ciento, aunque su caída se vio agravada por una rebaja de Goldman Sachs a "Vender" desde "Neutral", con el banco bajando su precio objetivo de 36 a 31 dólares.
La ventaja competitiva de First Solar
En contraste, la medida podría reforzar la posición competitiva de First Solar, que vio caer sus acciones un 2,7 por ciento a 195,20 dólares por la debilidad general del mercado. La empresa con sede en Arizona está en gran medida aislada de las restricciones propuestas porque su tecnología patentada de paneles de película delgada no utiliza el silicio cristalino que domina la cadena de suministro china.
First Solar ha estado construyendo su cadena de suministro fuera de China, con importantes centros de fabricación en EE. UU. e India. Esta independencia podría convertirse en un punto de venta crucial, permitiéndole capturar cuota de mercado de rivales que enfrentan posibles interrupciones y aumentos de precios si China procede con los límites de exportación.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.