La red de intercambio de baterías de CATL ha crecido un 57% en menos de seis meses, posicionando al mayor fabricante de baterías del mundo para dominar la infraestructura de carga de vehículos eléctricos en China.
La red de intercambio de baterías de CATL ha crecido un 57% en menos de seis meses, posicionando al mayor fabricante de baterías del mundo para dominar la infraestructura de carga de vehículos eléctricos en China.

CATL completó 1.650 estaciones de intercambio de baterías Chocolate en 127 ciudades chinas hasta mayo, sumando más de 600 estaciones en menos de seis meses, mientras el mayor fabricante de baterías del mundo acelera su expansión de infraestructura.
La compañía planea superar las 3.000 estaciones para finales de 2026, ampliando la cobertura a casi 190 ciudades, según informó CATL. La red ya ha llegado a 82 ciudades adicionales desde el inicio del año, según los datos.
Cada estación Chocolate está diseñada para paquetes de baterías estandarizados que pueden intercambiarse en minutos, compitiendo directamente con el modelo de batería como servicio de Nio. La expansión de CATL en autopistas apunta a establecer una red de corredores de intercambio de baterías "11 verticales y 9 horizontales" para 2027, conectando las principales ciudades chinas a lo largo de rutas de transporte clave.
El rápido despliegue posiciona a CATL para capturar ingresos recurrentes provenientes de tarifas de intercambio y alquiler de baterías, diversificando más allá de su negocio principal de venta de paquetes de baterías a fabricantes de automóviles como Tesla y BYD. Las acciones de CATL subieron un 2,6% tras el anuncio, con las ventas en corto representando casi el 30% del volumen de negociación.
Panorama competitivo
Nio, pionera del intercambio de baterías en China, operaba más de 2.600 estaciones de intercambio a principios de 2026. La incursión de CATL en el mismo espacio con un formato estandarizado y agnóstico respecto al fabricante de automóviles amenaza con mercantilizar el modelo que Nio construyó como ventaja propietaria. A diferencia de las estaciones de Nio, que solo sirven a vehículos Nio, las estaciones Chocolate de CATL funcionan con múltiples marcas, lo que podría acelerar la adopción entre operadores de flotas y empresas de viajes compartidos.
Perspectiva de inversión
La expansión de estaciones de intercambio de CATL requiere un gasto de capital significativo, pero la recompensa a largo plazo radica en la gestión del ciclo de vida de las baterías. Al retener la propiedad de las baterías en la red de intercambio, CATL puede optimizar el reciclaje de baterías y las aplicaciones de segunda vida, una fuente de ingresos que podría sumar miles de millones en ganancias anuales para 2030, según estimaciones de la industria. La compañía cotiza a aproximadamente 22 veces las ganancias futuras, una prima frente a sus pares del sector de baterías, lo que refleja su dominio del 45% de la cuota de mercado global en baterías para vehículos eléctricos.
Este artículo es solo con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.