Un cuarto mes consecutivo de aceleración de la inflación a pie de fábrica coloca al Banco de Canadá en una posición difícil, mientras el aumento de los costos de la energía se propaga por la economía.
Un cuarto mes consecutivo de aceleración de la inflación a pie de fábrica coloca al Banco de Canadá en una posición difícil, mientras el aumento de los costos de la energía se propaga por la economía.

(Bloomberg) — Los precios al productor canadienses subieron un 2 por ciento en abril, más de lo esperado, lo que marca el cuarto aumento mensual consecutivo y alimenta las preocupaciones de que la inflación persistente obligue al Banco de Canadá a retrasar cualquier posible recorte de tasas. El aumento interanual alcanzó un asombroso 11,4 por ciento, impulsado por el aumento de los costos de la energía vinculados al conflicto en curso en Oriente Medio.
"La economía del Reino Unido se enfrenta a una tormenta perfecta, ya que la creciente incertidumbre política se suma al impacto cada vez mayor de la guerra en Oriente Medio", dijo Chris Williamson, analista de S&P Global Market Intelligence, al comentar sobre presiones similares en otras economías del G7. "Las empresas informan de una caída de la producción, un aumento de la inflación, escasez de suministros y recortes de empleo en mayo".
El aumento en los costos de producción está directamente relacionado con el repunte de los precios del petróleo, con el crudo Brent subiendo a 107,98 dólares el barril. Hasta ahora, esto ha sido más visible para los consumidores en el surtidor de gasolina. La presión se extiende globalmente, con los mercados de valores, desde el S&P 500 hasta las bolsas europeas, mostrando un desempeño negativo mientras las tensiones geopolíticas pesan sobre el sentimiento de riesgo.
El aumento sostenido del IPPI presenta un desafío significativo para el Banco de Canadá. Si bien el banco central quiere evitar asfixiar una economía que se desacelera, no actuar podría permitir que la inflación se arraigue. El mercado ahora está atento al próximo movimiento del Banco, y la continua presión sobre los precios hace que sea más probable una postura agresiva (hawkish).
El informe de Statistics Canada del viernes se suma a una serie de puntos de datos que indican que la trayectoria de la inflación está resultando más persistente de lo que esperaban los responsables de la política monetaria. El salto del 11,4 por ciento interanual es el más alto en más de un año y refleja aumentos de precios generalizados en múltiples sectores, aunque la energía sigue siendo el principal motor.
## Tensiones geopolíticas y petróleo
El conflicto en Irán ha sido un factor clave, y el jefe de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, advirtió que los suministros de petróleo podrían estar "entrando en la zona roja". Esta incertidumbre ha mantenido elevados los precios del crudo Brent, impactando directamente en los costos de producción de una amplia gama de bienes en economías dependientes de la energía como Canadá. Aunque se informa que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán están en sus etapas finales, el mercado sigue en vilo.
## Reacciones del mercado y perspectivas
La reacción en los mercados financieros ha sido una clásica huida del riesgo. El índice del dólar estadounidense se ha mantenido firme, mientras que las monedas vinculadas a las materias primas han enfrentado presión. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se ha ampliado, lo que refleja las expectativas de que los bancos centrales puedan necesitar mantener una política más restrictiva durante más tiempo. Para Canadá, esto podría significar un dólar canadiense más fuerte a corto plazo si el BoC se vuelve agresivo, pero a costa de un desempeño moderado de las acciones y una posible desaceleración del crecimiento económico.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.