Bank of America ha delineado una década de dos partes, con un auge de inversión de 90 billones de dólares impulsando la inflación a corto plazo antes de que llegue una ola de deflación impulsada por la IA después de 2030.
Bank of America ha delineado una década de dos partes, con un auge de inversión de 90 billones de dólares impulsando la inflación a corto plazo antes de que llegue una ola de deflación impulsada por la IA después de 2030.

Un nuevo informe de Bank of America describe un pronóstico macroeconómico marcado de dos fases para la próxima década, prediciendo que cinco años de inflación sostenida impulsada por un auge de inversión tecnológica darán paso a un período de "superdeflación" que comenzará alrededor de 2030.
"La economía global se está acercando a una 'singularidad' tecnológica: un punto de inflexión no lineal donde los modelos económicos y los marcos de valoración existentes quedarán completamente obsoletos", afirmó Haim Israel, estratega de Bank of America, en el informe.
El pronóstico se basa en una estimación de 90 billones de dólares en gasto de capital en IA, energía e infraestructura, que se espera mantenga la inflación persistente a corto plazo. Los mercados ya están reflejando esto, con los swaps de inflación forward de 5 años dentro de 5 años manteniéndose estables en torno al 2,45% y los rendimientos reales a 10 años elevados cerca del 2,0%.
Esta perspectiva está remodelando la estrategia de inversión, lo que lleva al banco a recomendar que los clientes reduzcan la exposición a activos de larga duración como los bonos gubernamentales y aumenten las tenencias de crédito. El marco sugiere que se requiere una rotación importante de la cartera para navegar el próximo ciclo, primero cubriéndose contra la inflación y luego preparándose para una revolución de productividad deflacionaria.
## Una transición de 90 billones de dólares
El informe sostiene que el inmenso capital necesario para construir la infraestructura para la era de la inteligencia artificial es inherentemente inflacionario. El banco identifica más de 90 billones de dólares en inversión necesarios a nivel mundial en centros de datos, energía renovable, infraestructura de red y materias primas clave como el cobre y el litio. Se espera que este gasto, combinado con lo que el informe llama una política fiscal "acelerada", respalde la demanda y mantenga las presiones sobre los precios hasta el final de la década.
Esta dinámica está creando un "bucle de reinversión de riqueza", según el análisis. La riqueza de los hogares estadounidenses, que suma unos 15 billones de dólares anuales sobre una base de 184 billones de dólares, se recicla continuamente en el consumo y en estas áreas de inversión clave. BofA proyecta que esta base de riqueza podría crecer hasta aproximadamente 214 billones de dólares para finales de 2027, proporcionando un combustible sostenido para la economía.
## La 'singularidad' deflacionaria llega después de 2030
La segunda fase del pronóstico comienza cuando las ganancias de productividad de la IA comienzan a abrumar las presiones inflacionarias iniciales. El informe postula que, para principios de la década de 2030, la capacidad de la IA para optimizar radicalmente los procesos desencadenará uno de los ciclos deflacionarios más profundos de la historia.
Bank of America destaca reducciones de costos potenciales dramáticas en todos los sectores. Los plazos para el descubrimiento de fármacos podrían reducirse de una década a solo 30 días, y los costos caerían de miles de millones a millones de dólares. En la ciencia de materiales, se podrían descubrir millones de nuevos materiales en semanas, remodelando fundamentalmente la fabricación, el almacenamiento de energía y la agricultura. Se espera que este choque de productividad reduzca los costos de la energía, la atención médica y los bienes.
## Estrategia de inversión para una década de dos fases
Dado este pronóstico, Bank of America mantiene una postura cautelosa sobre la duración mientras sigue siendo constructivo con el crédito. Los estrategas del banco aconsejan a los clientes favorecer los productos de crédito a tasa flotante y las acciones sobre los bonos gubernamentales a tasa fija.
"Los diferenciales han alcanzado su punto máximo, pero los rendimientos no", señala el informe, destacando que mientras los diferenciales de crédito de alto rendimiento se han estrechado, los rendimientos de los bonos gubernamentales a largo plazo han seguido subiendo a nuevos máximos para el año. Para los inversores que deben mantener duración, el banco ve los bonos municipales de larga duración y el crédito de grado de inversión como más atractivos que los bonos del Tesoro, ya que sus rendimientos dependen menos de la caída de las tasas de interés. El informe recomienda específicamente activos como préstamos apalancados, CLO con calificación AAA y acciones preferentes.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.