El llamado del Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, para un recorte de tasas de la Reserva Federal añade una nueva capa de presión política sobre el próximo movimiento del banco central.
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El llamado del Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, para un recorte de tasas de la Reserva Federal añade una nueva capa de presión política sobre el próximo movimiento del banco central.

El Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, amplificó el martes su llamado a la Reserva Federal para que recorte las tasas de interés de su máximo actual de 23 años, afirmando que confía en que la inflación subyacente continuará disminuyendo a pesar de las tensiones geopolíticas.
"Estoy bastante seguro de que la inflación subyacente continuará bajando en los Estados Unidos a pesar de la guerra en Irán", dijo Bessent el 14 de abril de 2026.
La declaración provocó reacciones en los mercados: los futuros del S&P 500 subieron un 0.3% y el índice del dólar estadounidense (DXY) bajó un 0.2% hasta 105.80. La Fed ha mantenido su tasa de referencia de fondos federales estable entre el 5.25% y el 5.50% desde julio de 2023. Los precios de mercado actuales de la herramienta FedWatch de CME indican una probabilidad del 58% de un recorte de un cuarto de punto en la próxima reunión de junio de 2026.
La postura pública de Bessent coloca al Tesoro en oposición directa al tono cauteloso reciente de la Fed, creando una cuerda floja política para el presidente Powell. Si la Fed cede ante la presión y recorta prematuramente, se arriesga a reavivar la inflación; si se mantiene firme, podría recibir críticas por asfixiar el crecimiento antes de las elecciones de noviembre.
Los comentarios de Bessent representan la orientación pública más directa del Tesoro sobre política monetaria en lo que va del año. Esta intervención es significativa ya que rompe la relación tradicional de independencia entre las autoridades fiscales y monetarias en EE. UU. Los analistas ven la declaración como un intento de influir en el sentimiento del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) antes de sus sesiones de verano. La última vez que un Secretario del Tesoro pidió tan abiertamente una acción de política monetaria específica fue a fines de 2019, lo cual fue seguido por un período de mayor volatilidad en el mercado.
La reacción alcista del mercado sugiere que los inversores están dando mucho peso a la influencia del Tesoro. El potencial de una Fed más "dovish" ha impulsado las acciones y ha presionado a la baja al dólar. Esta dinámica complica el mandato dual de la Fed de estabilidad de precios y máximo empleo. Si bien la inflación subyacente ha tenido una tendencia a la baja, los números generales recientes se han mantenido persistentes, lo que hace que la decisión de recortar las tasas sea una apuesta significativa para la credibilidad del banco central. La próxima declaración del FOMC el 18 de junio será analizada en busca de cualquier cambio en el lenguaje que refleje esta nueva presión.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.