La inflación de Australia sigue siendo obstinadamente alta, impulsada por un choque de precios de la energía que complica el camino a seguir por el Banco de la Reserva.
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La inflación de Australia sigue siendo obstinadamente alta, impulsada por un choque de precios de la energía que complica el camino a seguir por el Banco de la Reserva.

La inflación de consumo en Australia se aceleró hasta el 4,1 % en el primer trimestre, un nivel no visto desde septiembre de 2023, a medida que un choque energético mundial intensificaba las presiones sobre los precios y aumentaba la probabilidad de otra subida de los tipos de interés por parte del Banco de la Reserva de Australia en mayo.
Los datos hacen poco por moderar las expectativas de endurecimiento monetario para el banco central. Los operadores descuentan ahora una mayor probabilidad de una subida de tipos de 25 puntos básicos en la próxima reunión del RBA en mayo, y un informe cita una probabilidad del 82 % para tal movimiento.
La Oficina Australiana de Estadística informó el miércoles de que el índice de precios al consumo general subió un 1,4 % en el primer trimestre con respecto a los tres meses anteriores, cumpliendo con las estimaciones del consenso. La tasa anual del 4,1 % supone un salto significativo respecto al 3,6 % registrado en el trimestre anterior. Lo que es más importante para el RBA, el indicador de la media recortada, que se vigila de cerca y elimina los elementos volátiles, subió un 3,5 % en el año, todavía muy por encima del rango objetivo del 2-3 % del banco central. El dólar australiano cayó frente al dólar estadounidense tras la publicación, deslizándose hacia la zona de 0,7170.
Las cifras de inflación sitúan al RBA en una posición difícil mientras se prepara para su reunión de política monetaria de mayo. El banco central debe sopesar la evidencia clara de una inflación persistente frente a un complejo trasfondo global, que incluye las incertidumbres geopolíticas en Oriente Próximo que encarecen el combustible y la próxima decisión de política monetaria de la Reserva Federal de EE. UU. El principal impulsor del repunte de la inflación fue el aumento de los precios del combustible para automóviles, consecuencia directa de las interrupciones del suministro.
Los inversores centrarán ahora su atención en la decisión del RBA de la próxima semana, seguida de cerca por el anuncio de política de la propia Reserva Federal. Si bien los datos de inflación no fueron una gran sorpresa, confirman que el camino de regreso a la banda objetivo será un desafío, manteniendo al banco central en una senda de endurecimiento. La persistencia de estas presiones sobre los precios sugiere que la lucha contra la inflación está lejos de terminar, tanto en Australia como a nivel mundial.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.