Un analista cripto compara el auge de PEPE con el de Shiba Inu en 2021-2022, argumentando que tras el agotamiento de oportunidades en Solana y el surgimiento de estafas, los inversores están regresando a PEPE en Ethereum como la moneda meme líder de este ciclo —una «vuelta a la calidad» que podría replicar el histórico rally de Shiba Inu, aunque con riesgos significativos de sobreexplotación.
El 3 de abril, SHIB subió un 3,22 % tras una caída semanal, alcanzando $0,000006015 y una capitalización de $3.540 millones. Aunque técnicamente está en zona neutra (RSI ≈ 55), señales alcistas emergen en marcos temporales menores. Factores como la quema acelerada de tokens, la acumulación de grandes tenedores y avances técnicos en Shibarium refuerzan su recuperación, pese a la volatilidad geopolítica y macroeconómica.
Shiba Inu experimentó una entrada masiva de 160.000 millones de tokens en exchanges en 24 horas, indicando una fuerte presión bajista que podría obstaculizar cualquier impulso alcista emergente.
A pesar de la débil dinámica del mercado, el sentimiento inversor sigue siendo optimista: SHIB mantiene su tendencia alcista, NIGHT cuenta con sólido apoyo fundamental y XRP necesita tres factores clave para lograr una reversión alcista.