JPMorgan recorta un 28% la previsión de beneficios de Sinopec para 2026
JPMorgan ha reducido significativamente sus expectativas financieras para Sinopec Corp (00386.HK), recortando su previsión de beneficio neto para 2026 en un sustancial 28%. El ajuste llevó al banco de inversión a reducir su precio objetivo para las acciones H a 5,00 dólares desde 5,50 dólares, manteniendo una calificación de "Neutral" para la acción. La rebaja es una respuesta directa a una nueva política gubernamental que debilita el poder de ganancias a corto plazo de la refinería.
Los controles de precios presionan los márgenes en 5 millones de barriles diarios
La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC) de China intervino para controlar la inflación limitando los aumentos de precios del combustible a nivel nacional. Aunque los precios de la gasolina y el diésel se elevaron en 1.160 RMB y 1.115 RMB por tonelada, respectivamente, estas subidas fueron entre un 47% y un 50% inferiores a los ajustes implícitos por el mecanismo de fijación de precios basado en el mercado del país. Esta política crea una presión directa sobre los márgenes de Sinopec, que opera un enorme negocio de refinación de 5 millones de barriles diarios. Con más del 80% de su crudo procedente de mercados internacionales, la empresa se enfrenta a mayores costes de importación, al tiempo que se ve obligada a vender sus productos refinados a precios nacionales artificialmente suprimidos.
PetroChina mejor posicionada con solo un 13% de dependencia de las importaciones
La política del gobierno afecta a Sinopec de manera desproporcionada en comparación con sus pares nacionales. Según el análisis de JPMorgan, su rival PetroChina (00857.HK) está mejor posicionada para navegar en el entorno actual. Solo alrededor del 13% de las operaciones de refinación de PetroChina dependen de las importaciones de petróleo crudo marítimo, lo que la aísla del impacto total de la compresión de márgenes que afecta a Sinopec. Esta ventaja estructural subraya un riesgo clave para los inversores de Sinopec mientras los controles de precios dictados por el estado diverjan de los costos energéticos globales.