Las tensiones geopolíticas mundiales están a punto de afectar a los estantes de los supermercados, ya que el gigante de productos de consumo Unilever ha anunciado planes para subir los precios con el fin de compensar los costes derivados del conflicto en Oriente Medio.
El fabricante del jabón Dove y del desodorante Axe implementará "varias subidas de precios, pero más pequeñas" en la segunda mitad del año, según declaró el director financiero de Unilever, Srinivas Phatak, en una conferencia telefónica con analistas. Señaló que si las presiones inflacionistas continúan, las subidas podrían alcanzar hasta el 3 por ciento en ciertos mercados.
La decisión sigue a una revisión al alza significativa de las previsiones de costes de la empresa. Unilever espera ahora que la inflación de costes para todo el año alcance entre 750 y 900 millones de euros, un aumento de 350 a 500 millones de euros respecto a sus proyecciones iniciales de principios de año. Los aumentos de precios se concentrarán en los productos de cuidado del hogar, que dependen en gran medida de ingredientes petroquímicos derivados del petróleo crudo, en los mercados de Asia, África y América Latina, donde la inflación es más aguda.
Esta estrategia conlleva riesgos significativos, ya que la última ronda de subidas de precios importantes de la compañía tras la pandemia de Covid-19 y la guerra entre Rusia y Ucrania llevó a muchos consumidores a abandonar sus marcas en favor de alternativas más baratas. "Están limitados en muchos mercados, especialmente en la Europa desarrollada", dijo Chris Beckett, analista de productos de consumo básico en Quilter Cheviot. "No es fácil limitarse a subir los precios".
Equilibrio entre costes y consumidores
El principal impulsor del aumento de los costes es la interrupción de las cadenas de suministro de petróleo, y se informa de que los modelos financieros de la empresa se basan en que los precios del crudo se mantengan en torno a los 115 dólares por barril. "La crisis en Oriente Medio ha creado incertidumbre y ha hecho que las perspectivas sean más difíciles", explicó Phatak.
A pesar de los vientos en contra de los costes, Unilever informó de un crecimiento de las ventas subyacentes en el primer trimestre superior al esperado, del 3,8 por ciento, impulsado por los sólidos volúmenes en lugar de por las subidas de precios. El resultado, que superó las previsiones de los analistas del 3,6 por ciento, indica que el cambio de la empresa hacia un modelo de crecimiento basado en el volumen se estaba consolidando antes del nuevo choque inflacionista. El reto ahora será proteger sus márgenes de beneficio sin descarrilar esa recuperación del volumen. Unilever no está sola, ya que competidores como Nestlé y Procter & Gamble también han advertido del aumento de los costes de los insumos.
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