El índice MSCI All-Country World subió un 0,1% en su noveno día consecutivo de ganancias, acercándose a un máximo histórico mientras los mercados descuentan un posible alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. El avance sostenido del índice refleja el creciente optimismo de los inversores de que una resolución del conflicto podría reducir las tensiones geopolíticas y apoyar la actividad económica mundial.
El sentimiento del mercado se tornó alcista ante la noticia de que Estados Unidos e Irán planeaban continuar las negociaciones. La perspectiva de un fin del conflicto ha mantenido los precios del petróleo por debajo de los 100 dólares por barril, aliviando las preocupaciones sobre las presiones inflacionarias que han pesado en los mercados durante meses.
La amplitud del repunte se refleja en los mercados de divisas, donde el índice del dólar estadounidense (USDX) osciló cerca de un mínimo de seis semanas tras caer durante siete días de negociación consecutivos. El descenso ha borrado casi todas las ganancias registradas desde el inicio de la guerra en Oriente Medio el 28 de febrero. El movimiento indica un alejamiento de los activos refugio a medida que los inversores asumen más riesgo.
Un alto el fuego confirmado podría proporcionar un viento de cola significativo para la renta variable mundial, beneficiando especialmente a las corporaciones multinacionales y a los mercados emergentes que son sensibles al riesgo geopolítico y a los precios de la energía. La continua presión a la baja sobre el dólar estadounidense probablemente acompañaría a un entorno sostenido de 'apetito por el riesgo', apoyando aún más a los activos internacionales.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.