Los accionistas de BlackRock Inc. dieron un respaldo tibio a la remuneración de los ejecutivos de la gestora de activos, con solo el 65 por ciento de los votos emitidos a favor de los paquetes de compensación para el director ejecutivo Larry Fink y otros altos líderes para 2025.
"El proceso de determinación del pago total de incentivos se basa en evaluaciones de desempeño, pero los pagos de incentivos anuales se determinan en última instancia de manera discrecional", escribió la firma asesora Institutional Shareholder Services en un informe recomendando a los clientes votar en contra de la propuesta.
La compensación de Fink para 2025 aumentó un 23 por ciento a 37,7 millones de dólares. La tasa de aprobación marca una disminución con respecto a años anteriores y se sitúa muy por debajo del promedio de apoyo de aproximadamente el 90 por ciento que reciben las propuestas de votación sobre remuneración en las empresas del S&P 500. Dos de las firmas de asesoría de voto más grandes habían recomendado a los inversores votar en contra de los paquetes salariales, citando preocupaciones de transparencia.
Un punto clave de discordia es un nuevo incentivo a largo plazo para Fink y sus principales adjuntos en forma de "interés devengado" (carried interest), una participación de las ganancias de los fondos privados de la firma. BlackRock argumentó que no podía asignar una estimación razonable al valor de estos premios. Este movimiento alinea la remuneración de los ejecutivos más estrechamente con la expansión estratégica de la firma en los mercados privados, donde aspira a recaudar 500 mil millones de dólares para 2030.
El voto de los accionistas, aunque no es vinculante, envía un mensaje de descontento a la junta directiva de BlackRock. La expansión de la compañía hacia fondos privados menos transparentes y la naturaleza compleja y discrecional de los nuevos premios de interés devengado han planteado dudas sobre la gobernanza. Si bien el pago de Fink es comparable al de los líderes de firmas más grandes como JPMorgan Chase, la estructura de los incentivos se enfrenta a un mayor escrutinio.
Este nivel de disidencia de los accionistas puede presionar a la junta de BlackRock para que revise su marco de compensación para proporcionar una mayor claridad y vínculos más fuertes con métricas de desempeño predefinidas. El resultado podría influir en cómo otros gestores de activos estructuran el pago de los ejecutivos a medida que se expanden hacia inversiones alternativas. Los inversores estarán atentos a cualquier cambio en la declaración de representación de la compañía antes de su próxima reunión anual.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.