La subgobernadora del Banco de Italia, Chiara Scotti, ha pedido a la Unión Europea que explore la integración de la tokenización en la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA), el sistema que procesó 116 billones de euros en transacciones no monetarias en el primer semestre de 2025.
"Las autoridades europeas deben mirar más allá de la creación de mecanismos de pago completamente nuevos", dijo Scotti en una conferencia en Roma, enfatizando que los responsables políticos deberían, en cambio, investigar la adaptación de la infraestructura actual para dar cabida a la liquidación de transacciones tokenizadas.
La propuesta llega mientras el Banco Central Europeo avanza en su propia iniciativa del euro digital y se enfrenta al auge de formatos alternativos de dinero digital, incluidos los instrumentos de dinero electrónico y los depósitos bancarios comerciales tokenizados. SEPA proporciona una arquitectura unificada para transacciones en euros no monetarias en 36 estados miembros, y la actualización de esta red existente podría acelerar significativamente la evolución de las finanzas digitales en la región.
Esta iniciativa representa un punto de inflexión potencial para los activos digitales en Europa, creando una vía formal para integrar el dinero tokenizado dentro del sistema financiero establecido y supervisado centralmente. La medida podría proporcionar un marco regulatorio para las monedas estables y las monedas digitales de bancos centrales (CBDC) mayoristas, abordando riesgos como la sustitución de depósitos que el BCE ha destacado anteriormente, al tiempo que fomenta la innovación.
Un puente entre las finanzas tradicionales y los activos digitales
La propuesta de Scotti se centra en la evolución más que en la revolución. Al aprovechar el alcance y el marco regulatorio existentes de SEPA, las autoridades europeas podrían crear una capa de liquidación estandarizada tanto para el dinero digital soberano como para el privado. Este enfoque contrasta con la construcción de sistemas completamente nuevos desde cero y reconoce la profunda integración de la arquitectura monetaria actual de doble capa, que combina las reservas del banco central con los depósitos de la banca comercial.
El impulso a la modernización forma parte de una tendencia mundial. En Estados Unidos, el servicio FedNow de la Reserva Federal ha acelerado el cambio hacia los pagos instantáneos, mientras que las redes en Singapur (FAST) e India (UPI) han sido fundamentales durante años. La propuesta del Banco de Italia busca asegurar que la infraestructura de pagos de Europa siga siendo competitiva e independiente, un objetivo estratégico reforzado por las recientes asociaciones del BCE para probar infraestructura de pagos compatible con el euro digital.
Navegando los desafíos regulatorios
El llamamiento a los pagos SEPA tokenizados se alinea con los esfuerzos europeos más amplios para crear un entorno regulatorio claro para los activos digitales, sobre todo a través del reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA). Si bien el BCE ha expresado su preocupación de que la adopción generalizada de monedas estables podría provocar salidas significativas de depósitos bancarios, la integración de activos tokenizados en SEPA bajo la supervisión del banco central podría ser una forma de mitigar estos riesgos.
Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, declaró recientemente que tanto los depósitos tokenizados como las monedas estables necesitan dinero del banco central tokenizado como ancla de liquidación pública. La propuesta de Scotti ofrece una visión concreta de cómo podría ser esa ancla, allanando potencialmente el camino para que las monedas estables reguladas y las CBDC mayoristas desempeñen un papel importante en el futuro financiero de Europa.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.