El bono de Vanke de 2027 se desploma 3,5 centavos a un mínimo histórico
La ansiedad de los inversores en torno a China Vanke Co. se intensificó a medida que su bono denominado en dólares al 3,975% con vencimiento en 2027 experimentó su caída más significativa en tres meses. El precio del bono bajó 3,5 centavos hasta solo 38,7 centavos de dólar, un nivel que señala un alto riesgo percibido de impago. Esta fuerte revalorización por parte del mercado indica que los acreedores internacionales están perdiendo la confianza en la capacidad del desarrollador respaldado por el estado para cumplir con sus obligaciones de deuda, una señal preocupante para la que alguna vez fue considerada una de las firmas más estables del sector.
La desaceleración del sector inmobiliario se agudiza con una caída del 3,2% en los precios de la vivienda
La situación crítica de los bonos de Vanke refleja una desaceleración persistente en el mercado inmobiliario chino en general. Los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas mostraron que los precios de las nuevas viviendas cayeron un 3,2% interanual en febrero, marcando el declive anual más pronunciado en ocho meses. Si bien las ciudades de primer nivel como Pekín y Shanghái registraron pequeñas ganancias mensuales del 0,2%, estas fueron excepciones en un mercado definido por la débil demanda y el exceso de inventario. La continua erosión de los precios en la mayor parte del país socava la riqueza y la confianza de los hogares, actuando como un freno significativo para la economía de la nación.
El apoyo gubernamental no logra tranquilizar a los tenedores de bonos
Pekín ha implementado políticas, como un mecanismo de financiación de "lista blanca", para dirigir fondos hacia proyectos inmobiliarios viables y estabilizar el sector. Sin embargo, la caída de la deuda de Vanke demuestra que estos esfuerzos no han sido suficientes para disipar los temores del mercado. Los inversores están señalando que los riesgos de liquidez y solvencia, incluso para los desarrolladores más grandes, siguen siendo agudos. La crisis en el sector inmobiliario contrasta con los datos positivos de otras partes de la economía de China, donde la producción industrial y las ventas minoristas superaron las previsiones durante los dos primeros meses del año, lo que dibuja un panorama de una recuperación económica profundamente desigual.