Las ventas minoristas en EE. UU. aumentaron más de lo previsto en febrero, con un incremento del 0,6% que sugiere una resiliencia del consumidor que podría complicar la trayectoria de la Reserva Federal sobre los tipos de interés.
"Este dato muestra que el consumidor aún no está dispuesto a rendirse, lo que obliga a la Fed a sopesar un fuerte impulso de crecimiento frente a su mandato de inflación", dijo Jane Doe, economista jefa para EE. UU. de Macro Analytics Group.
Los datos provocaron una reacción mixta: los futuros de las acciones subieron inicialmente ante la señal de crecimiento antes de recortar ganancias a medida que subían los rendimientos del Tesoro. El dólar se fortaleció frente a una cesta de las principales divisas.
El informe aumenta la presión sobre los próximos datos de inflación de marzo. Otro dato elevado podría obligar a la Reserva Federal a mantener su postura restrictiva, retrasando los recortes de tipos previstos para la segunda mitad del año.
La Oficina del Censo de EE. UU. informó el miércoles que las estimaciones anticipadas de las ventas minoristas y de servicios de alimentos de febrero alcanzaron los 738.400 millones de dólares. Esta cifra representa un aumento del 0,6% respecto al mes anterior, una señal de la persistente fortaleza del consumidor a pesar de los indicadores de confianza vacilantes. Aunque las estimaciones de consenso apuntaban a un aumento menor, las cifras exactas de las previsiones no estuvieron disponibles de inmediato.
La resistencia del gasto ofrece un colchón para la economía estadounidense, que depende en gran medida de la actividad de los consumidores para su crecimiento. Sin embargo, esta fortaleza es un arma de doble filo para los responsables de la política monetaria de la Fed. Una demanda más fuerte podría mantener la presión alcista sobre los precios, dificultando la tarea del banco central de reconducir la inflación hacia su objetivo del 2%.
Los inversores están recalibrando ahora sus expectativas sobre la política monetaria. La posibilidad de que la Fed mantenga los tipos de interés más altos durante más tiempo podría actuar como un lastre para la renta variable, que ha subido ante la perspectiva de una relajación a finales de este año. El mercado de bonos reflejó esta preocupación, y los rendimientos de la deuda pública subieron tras la publicación del informe.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.