UGI se enfrenta a una multa de 2,57 millones de dólares por 27 presuntas violaciones de seguridad
UGI Corporation se enfrenta a una propuesta de sanción civil de 2.576.627 dólares por parte de los reguladores de Pensilvania por una fatal explosión de gas natural en 2023. El 18 de marzo de 2026, la Comisión de Servicios Públicos de Pensilvania (PUC) presentó una queja formal de seguridad contra UGI, alegando 27 violaciones de las normas de seguridad de gasoductos estatales y federales. La acción de cumplimiento vincula directamente los fallos de la empresa con la explosión de marzo de 2023 en la fábrica de chocolate R.M. Palmer en West Reading, que mató a siete trabajadores, hirió gravemente a otros cuatro y causó daños a la propiedad estimados en 42 millones de dólares.
La queja de la PUC afirma que UGI no mantuvo registros precisos, no gestionó adecuadamente los riesgos de los gasoductos envejecidos y carecía de procedimientos de respuesta a emergencias adecuados. Esta acción expone a UGI a importantes responsabilidades financieras y daños a la reputación, sometiendo su integridad operativa a un intenso escrutinio por parte de inversores y el público.
Infraestructura envejecida, culpable de la fuga de gas mortal
Los investigadores rastrearon la causa de la explosión hasta una fuga de gas de una toma de servicio de plástico retirada conectada a un gasoducto antiguo. El gas migró bajo tierra y se encendió dentro del edificio de la fábrica. Los hallazgos de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte apoyaron esto, concluyendo que UGI no identificó ni gestionó los riesgos asociados con su infraestructura envejecida, incluyendo la consideración de las temperaturas elevadas del suelo de una tubería de vapor con fugas cercana.
La queja regulatoria detalla un patrón de problemas sistémicos, argumentando que la empresa no tomó todas las medidas razonables para proteger al público. Estos hallazgos sugieren desafíos operativos y de gastos de capital más profundos para UGI, ya que se enfrenta a los costos de mantener su extensa red de gasoductos más antiguos.
Los reguladores exigen reformas radicales en las operaciones de gasoductos
Además de la sanción financiera, la PUC exige una serie de acciones correctivas para prevenir futuros incidentes. La comisión ha ordenado a UGI que amplíe el uso de tecnología de detección de fugas, acelere la retirada de componentes de gasoductos envejecidos, aumente la frecuencia de las encuestas de fugas en áreas urbanas y mejore sus protocolos de respuesta a emergencias.
UGI emitió un comunicado reconociendo la queja y expresando sus condolencias a las víctimas, declarando que está revisando las acusaciones y cooperará con la investigación de la PUC. La queja ahora procederá a través de un proceso adjudicatorio formal, donde UGI podrá responder antes de que se dicte una decisión final sobre las sanciones y acciones correctivas. El resultado probablemente establecerá un nuevo precedente para la rendición de cuentas de los servicios públicos y los estándares de seguridad de la infraestructura en el estado.