Uber se compromete a invertir hasta 1.250 millones de dólares en la flota de robotaxis de Rivian para 2028
Uber está realizando un compromiso financiero significativo con la movilidad autónoma, anunciando una asociación para invertir hasta 1.250 millones de dólares en Rivian hasta 2031. El acuerdo está estructurado para acelerar el desarrollo por parte de Rivian de un robotaxi totalmente autónomo basado en su próximo SUV eléctrico R2. Una inversión inicial de 300 millones de dólares está supeditada a la aprobación regulatoria, y la financiación adicional está vinculada a que Rivian logre hitos de rendimiento específicos. El plan describe un cronograma ambicioso, con una primera fase que apunta al despliegue de 10.000 robotaxis a partir de San Francisco y Miami en 2028. Las empresas pretenden expandir el servicio a 25 ciudades de EE. UU., Canadá y Europa para 2031. Uber también tiene una opción para comprar 40.000 vehículos adicionales a partir de 2030, lo que podría elevar la flota total a 50.000 vehículos que operarían exclusivamente en su red.
La estrategia de plataforma de Uber busca dominar la comercialización de vehículos autónomos
Esta inversión destaca el giro estratégico de Uber, que pasa del desarrollo interno a convertirse en la plataforma comercial central para los vehículos autónomos. Después de vender su propia unidad de investigación de vehículos autónomos, ATG, en 2020 para centrarse en la rentabilidad, la empresa está ahora firmando agresivamente acuerdos para integrar robotaxis de terceros en su aplicación de transporte compartido. La asociación con Rivian se suma a una lista creciente de colaboraciones, que incluye la integración de los robotaxis de Waymo en Austin y acuerdos separados con Zoox de Amazon y Motional. Este enfoque de capital ligero permite a Uber ofrecer viajes autónomos sin asumir el costo total de miles de millones de dólares para desarrollar la tecnología desde cero, diversificando así eficazmente sus apuestas entre los actores más prometedores del sector.
El sector de los vehículos autónomos se recupera de los mínimos de 2022 a medida que aumentan los riesgos de ejecución
La reciente avalancha de acuerdos señala un claro resurgimiento en el sector de los vehículos autónomos, que entró en una "valle de la desilusión" a finales de 2022 a medida que se hicieron evidentes los obstáculos técnicos y financieros. La creciente presencia en el mundo real de servicios como la flota de robotaxis de Waymo hace que la promesa de la tecnología se sienta nuevamente tangible, reavivando el interés de los inversores. Sin embargo, el camino hacia la adopción masiva conlleva riesgos sustanciales. Para Rivian, esta asociación requiere un desembolso de capital masivo para una tecnología que aún no ha desarrollado o desplegado por completo. El fabricante de vehículos eléctricos ya ha sacrificado su objetivo de alcanzar la rentabilidad para 2027 para financiar sus ambiciones de autonomía, lo que ejerce una inmensa presión sobre la empresa para que entregue una tecnología que ha eludido a muchos otros.