Los Arrestos por Deportación Caen un 20% Tras el Giro Político
Los arrestos diarios de inmigrantes por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE) han disminuido aproximadamente un 20%, de más de 1.500 a aproximadamente 1.200, siguiendo una directriz del presidente Trump para recalibrar la estrategia de aplicación de la administración. La Casa Blanca está desviando su enfoque público del término 'deportación masiva' e instruyendo a los funcionarios a priorizar el arresto de 'criminales'. Este cambio de táctica incluye la reducción de operaciones de alto perfil en ciudades importantes como Chicago y Minneapolis, que anteriormente habían definido el enfoque agresivo de la administración.
La Oposición Pública Aumenta en 10 Puntos Porcentuales
El giro político es una respuesta directa a la presión interna y pública. Una encuesta del Washington Post/ABC News encontró que el 58% de los votantes cree que 'Trump está yendo demasiado lejos' con las deportaciones, un aumento del 48% un año antes. Este sentimiento, combinado con el consejo de la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, ha convencido al presidente de que la estrategia anterior se había convertido en un pasivo político. El cambio se está gestionando a través de una modificación en el liderazgo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), con la partida de la secretaria Kristi Noem abriendo el camino para el nombramiento del senador Markwayne Mullin. En su audiencia de confirmación, Mullin señaló un movimiento hacia un ICE menos conflictivo, prometiendo revisar políticas como la que permitía a los oficiales ingresar a hogares privados sin una orden judicial.
El Plan de Almacenes de 38.3 Mil Millones de Dólares Crea Incertidumbre Política
A pesar de la retórica suavizada de la administración, una expansión masiva de la infraestructura para la detención de inmigrantes arroja dudas sobre la profundidad del cambio de política. El ICE está procediendo con un plan de 38.3 mil millones de dólares para convertir 24 almacenes comerciales en 'mega-centros' e instalaciones de procesamiento, lo que aumentaría la capacidad total de detención a más de 92.000 camas. La agencia ya ha gastado más de mil millones de dólares en la adquisición de estas propiedades. Esta expansión agresiva va en contra del nuevo mensaje público y ha creado fricción, con aliados conservadores formando la 'Coalición de Deportación Masiva' para presionar a la administración a perseguir su objetivo anterior de un millón de deportaciones en 2026. Las señales contradictorias —un lenguaje público más suave frente a la inversión en activos fijos— crean una incertidumbre significativa sobre la dirección y la intensidad futuras de la aplicación de la inmigración en EE. UU.