TotalEnergies Lanza Planta de Reciclaje Avanzado de 15.000 Toneladas/Año
El 19 de marzo de 2026, TotalEnergies inició la producción en la primera planta de reciclaje avanzado de plásticos de Francia, ubicada en su complejo de Grandpuits al sureste de París. La instalación tiene una capacidad de procesamiento anual de 15.000 toneladas y utiliza una innovadora tecnología de pirólisis del socio Plastic Energy. Este proceso calienta los residuos plásticos difíciles de reciclar de los hogares franceses en un ambiente sin oxígeno, convirtiéndolos en un aceite sintético.
Este aceite sintético sirve como materia prima petroquímica, sustituyendo directamente los combustibles fósiles en la cadena de producción. Los plásticos resultantes son de la misma calidad que los materiales vírgenes, lo que permite su uso en aplicaciones exigentes como envases de alimentos y dispositivos médicos. Para asegurar un flujo de entrada estable, TotalEnergies firmó acuerdos de suministro a largo plazo para residuos plásticos con los socios franceses Citeo y Paprec en 2023.
La Planta de Grandpuits Avanza la Estrategia 'Cero Crudo'
La nueva operación de reciclaje representa un hito significativo en la conversión de la refinería de Grandpuits en una "plataforma cero crudo". Esta transformación estratégica aleja el sitio del procesamiento tradicional de petróleo y gas y lo dirige hacia soluciones de economía circular, fortaleciendo la posición de TotalEnergies en energía sostenible. Este giro está diseñado para mejorar las métricas ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) de la empresa y captar el interés de los inversores centrados en la sostenibilidad.
El arranque de la primera planta avanzada de reciclaje de plásticos en Francia es un hito importante en la conversión de nuestro sitio de Grandpuits en un complejo cero crudo.
— Valérie Goff, Vicepresidenta Senior de Energías Renovables, Combustibles y Químicos en TotalEnergies.
El proyecto establece una nueva industria de reciclaje nacional para plásticos que antes se enviaban a vertederos o se incineraban, creando un sistema de circuito cerrado que apoya tanto los objetivos ambientales como el desarrollo de nuevas capacidades industriales.