Tesla Inc. ha puesto fin oficialmente a la era de los pedidos personalizados para sus dos vehículos eléctricos fundadores, el Model S y el Model X, en un giro estratégico que redirige el enfoque de la compañía hacia el mercado masivo y la tecnología autónoma. La medida, anunciada por el director ejecutivo Elon Musk el 1 de abril, concluye el recorrido de los dos modelos premium que originalmente establecieron el dominio de la marca en el espacio de los vehículos eléctricos.
"Amo estos dos autos", dijo Elon Musk en una publicación en la plataforma X, donde anunció formalmente el fin de los pedidos personalizados y compartió una foto del lanzamiento de la producción de los vehículos hace 14 años. La compañía llevará a cabo una ceremonia para conmemorar este hito.
La producción del Model S y X ya concluyó en la fábrica de Tesla en Fremont, California, según un correo electrónico enviado a los clientes. La compañía ahora venderá su inventario restante, ofreciendo incentivos en algunos vehículos que incluyen descuentos de $1,000 a $4,000, la capacidad de Conducción Autónoma Total (FSD) y, en algunos casos, acceso gratuito de por vida a su red Supercharger. Las opciones para los autos restantes están disminuyendo, con ciertos colores de pintura como el Lunar Silver Metallic ya agotados.
La discontinuación de sus productos de mayor margen representa un riesgo calculado, sacrificando ingresos a corto plazo por una inversión más profunda en escala a largo plazo. Para los inversores, la decisión agudiza el enfoque en la capacidad de Tesla para dominar el segmento de vehículos de alto volumen y menor precio y cumplir con sus ambiciosas promesas de conducción totalmente autónoma, que la compañía ve como su próximo gran motor de crecimiento.
El enfoque se desplaza al mercado masivo y la autonomía
El Model S y el Model X fueron fundamentales para construir la marca Tesla y financiar el desarrollo de sus tecnologías principales. Sin embargo, la valoración y el crecimiento futuro de la compañía están ahora intrínsecamente ligados al éxito de sus vehículos de mercado masivo —el Model 3 y el Model Y— y la próxima Cybertruck. Al cesar la producción de sus modelos insignia más antiguos y de menor volumen, Tesla está liberando capacidad de fabricación y recursos de ingeniería para estas nuevas plataformas.
Esta redirección estratégica se alinea con la visión a largo plazo de la compañía, que ha sido respaldada firmemente por los inversores. Los accionistas aprobaron previamente un importante plan de compensación para Musk vinculado a objetivos agresivos de producción y valoración, señalando su apoyo a una estrategia centrada en la escala y la tecnología futura sobre los modelos de nicho de gama alta. El enfoque del mercado se centra ahora en la ejecución de esta próxima fase, donde el éxito se medirá por las cifras de entrega y el despliegue final de sistemas autónomos de Nivel 4 o 5.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.