La acción de SpaceX desactiva los drones rusos, abriendo el camino para una ganancia de 150 millas cuadradas
En febrero de 2026, SpaceX activó un sistema de "lista blanca" para su servicio de internet satelital Starlink, cortando decisivamente el acceso a las fuerzas rusas que operan en Ucrania. La medida inhabilitó instantáneamente capacidades rusas críticas, incluidas las transmisiones de video en vivo de drones y las comunicaciones seguras de las tropas. Los soldados ucranianos en el frente informaron una drástica disminución en los ataques con drones, que anteriormente habían sido una amenaza omnipresente. La interrupción obligó a las unidades rusas a recurrir a un tráfico de radio menos seguro y más fácilmente interceptable.
Sin Starlink, básicamente regresaron a las comunicaciones de la era de la Guerra Fría.
— Un soldado de la Unidad de Fuerzas Especiales Timur, con el distintivo de llamada Konosh.
Aprovechando el apagón de las comunicaciones, el ejército ucraniano lanzó una serie de asaltos tácticos. La ofensiva resultó en la recuperación de aproximadamente 150 millas cuadradas de territorio en las regiones del sur de Zaporiyia y Dnipropetrovsk. Según analistas de código abierto, febrero marcó el primer mes desde 2023 en el que Ucrania recuperó más territorio del que perdió, proporcionando un impulso significativo después de un período prolongado de estancamiento en el campo de batalla.
Moscú busca desesperadamente alternativas, alcanzando solo el 60% de efectividad
Las fuerzas rusas ahora están intentando construir soluciones alternativas para compensar la pérdida de Starlink. La inteligencia militar ucraniana informa que las unidades rusas están tendiendo cables de comunicación físicos entre posiciones y desplegando sistemas inalámbricos de corto alcance, junto con servicios satelitales rusos y chinos menos efectivos. Sin embargo, estas adaptaciones han demostrado ser inadecuadas. Las tropas ucranianas estiman que las fuerzas rusas solo han recuperado alrededor del 60% de su nivel de coordinación anterior.
Las fuerzas rusas intentan adaptarse empleando redes de malla y módems, pero Starlink era una solución barata y efectiva.
— Michael Kofman, investigador principal del Carnegie Endowment for International Peace.
Para agravar los desafíos técnicos de Moscú, existe un conflicto interno sobre las plataformas de comunicación. El Kremlin ha presionado para prohibir la aplicación de mensajería independiente Telegram, que es ampliamente utilizada por sus fuerzas armadas para la coordinación y la recaudación de fondos, a favor de un sistema controlado por el estado llamado Max. La medida ha encontrado la resistencia de los comandantes militares reacios a que sus comunicaciones sean monitoreadas por el Servicio Federal de Seguridad de Rusia. Esta lucha interna está creando un mayor desorden y obstaculizando la capacidad de Rusia para estabilizar su estructura de mando de primera línea.