Arabia Saudita Actúa para Prevenir la Expansión del Conflicto en el Mar Rojo
Arabia Saudita está intentando activamente evitar que los rebeldes hutíes de Yemen entren en el conflicto escalado entre Irán e Israel, según informes de funcionarios estadounidenses del 21 de marzo. El impulso diplomático tiene como objetivo desescalar una situación volátil tras un ataque israelí al campo de gas iraní South Pars y los ataques de represalia iraníes a sitios energéticos en los estados árabes del Golfo. Las potencias regionales están tratando de contener el conflicto, temiendo que la participación hutí abra un nuevo y altamente disruptivo frente en el Mar Rojo.
El Bloqueo Hutí Amenaza 7 Millones de Barriles por Día
La principal preocupación para los mercados globales es la seguridad del Estrecho de Bab el-Mandeb, un estrecho cuello de botella marítimo frente a la costa de Yemen, en gran parte controlado por los hutíes. Este estrecho es esencial para el comercio global, manejando aproximadamente el 6% del petróleo transportado por vía marítima en el mundo. Con el Estrecho de Ormuz ya enfrentando interrupciones, Arabia Saudita ha dependido cada vez más de su oleoducto Este-Oeste para mover el crudo a su puerto de Yanbu en el Mar Rojo para la exportación. Un ataque hutí a Yanbu o un bloqueo exitoso del estrecho podría eliminar un estimado de 7 millones de barriles de petróleo por día del mercado, desencadenando un grave choque de suministro.
Aunque los hutíes se han mantenido al margen hasta ahora, su líder, Abdul Malik al-Houthi, ha declarado que sus fuerzas tienen "los dedos en el gatillo". Los analistas sugieren que Irán mantiene a las fuerzas hutíes en reserva como una opción estratégica para escalar la presión económica si la guerra se intensifica. Esta amenaza ya ha empujado los precios del petróleo crudo por encima de la marca de 100 dólares por barril, con el costo para algunas refinerías asiáticas disparándose a 156 dólares por barril, lo que refleja el significativo riesgo de suministro valorado en el mercado.