Samsung realiza una retirada estratégica con su teléfono plegable triple experimental
Samsung Electronics no repondrá su ambicioso smartphone Galaxy Z TriFold una vez que se agote la primera tirada de producción, lo que supone una retirada de su dispositivo plegable más grande y caro. La medida pone de relieve los retos que supone la producción en masa de un formato tan complejo en medio del aumento de los costes de los componentes y el enfriamiento de la demanda de los consumidores.
Un ejecutivo de Samsung admitió que la empresa tuvo que "recortar una y otra vez" para reducir el precio del dispositivo con respecto a su coste de producción inicial. El precio de 2.899 dólares en EE. UU. sitúa al TriFold en la categoría de un portátil de gama alta, vendiéndose con márgenes de beneficio cercanos a cero, según Liz Lee, directora asociada de Counterpoint, que calificó el dispositivo como una demostración de la destreza técnica de Samsung más que como un producto de mercado masivo.
El Galaxy Z TriFold, que se despliega dos veces para revelar una pantalla de 10 pulgadas, se fabricó en un lote pequeño estimado en solo 30.000 unidades. Su hardware requería una batería más grande y más memoria para poder ejecutar tres aplicaciones simultáneamente. La pantalla de doble bisagra fue el principal factor que encareció su fabricación.
Para los inversores, la decisión de Samsung de recortar un producto experimental de alto coste y bajo margen es una señal positiva de disciplina de capital. El movimiento permite a la empresa centrar sus recursos en sus teléfonos plegables más convencionales para competir con la entrada de Apple en la categoría, prevista para este año. Los teléfonos plegables representaron poco más del 1,5 % de todas las ventas de smartphones en 2025, y se espera que el mercado general se reduzca un 12 % este año, lo que convierte la rentabilidad de los productos de nicho en una preocupación clave.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.