El conflicto detiene el GNL de Catar, atrapando el 20% del suministro mundial
La guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán ha paralizado por completo la producción de gas natural licuado (GNL) de Catar, eliminando el 20% del suministro global del mercado y desencadenando una grave crisis energética. La interrupción, que comenzó a finales de febrero de 2026, ha atrapado las exportaciones detrás del estrecho de Ormuz y ha disparado los precios. El 4 de marzo, la empresa estatal QatarEnergy declaró fuerza mayor, afirmando que no podía cumplir sus contratos de GNL y productos asociados como polímeros y metanol, citando presiones externas extremas.
El impacto no es temporal. Los ataques iraníes han causado daños significativos a la infraestructura energética de Catar, con casi el 40% de su capacidad de producción afectada. Se espera que dos de los 14 trenes de GNL del país, que representan 12,8 millones de toneladas al año o el 17% de su suministro total, estén fuera de servicio durante tres a cinco años para reparaciones. Esta interrupción a largo plazo altera fundamentalmente el panorama energético mundial, asegurando precios elevados e incertidumbre en el suministro en el futuro previsible.
Europa busca gas argelino mientras los precios suben un 35%
Las naciones europeas, que se volvieron muy dependientes del GNL para reemplazar el gas ruso después de 2022, ahora están peligrosamente expuestas. Italia, el mayor importador europeo de GNL catarí, se enfrenta a lo que un analista de energía calificó de "emergencia real y grave". Antes del conflicto, Catar suministraba alrededor del 10% del gas natural de Italia. En respuesta, la Primera Ministra italiana, Giorgia Meloni, y el Ministro de Asuntos Exteriores de España viajaron a Argelia a finales de marzo para asegurar suministros alternativos de gas por gasoducto.
Argelia está asumiendo un papel crítico, con sus exportaciones por gasoducto a la Unión Europea habiendo aumentado ya un 22% en enero de 2026 en comparación con el mes anterior. El país es ahora un proveedor principal tanto para Italia como para España, que obtuvo más del 29% de su gas de Argelia a principios de 2026. Sin embargo, la capacidad de Argelia para aumentar la producción está limitada por la infraestructura y la creciente demanda interna, lo que significa que solo puede compensar parcialmente la masiva pérdida del suministro catarí.
La crisis de suministro se extiende al helio y la fabricación
La interrupción se extiende más allá de la energía, creando una escasez crítica de helio. Catar es responsable de aproximadamente un tercio de la producción mundial de helio, que es un subproducto del procesamiento de GNL. La paralización de la producción ha paralizado el suministro de este gas, que es esencial para enfriar los imanes superconductores en las máquinas de resonancia magnética y para la fabricación de semiconductores.
Esta crisis secundaria crea un desequilibrio competitivo. Industrias como la fabricación de chips tienen los recursos financieros para superar las ofertas del sector de la salud por el suministro limitado disponible. El efecto en cascada amenaza con retrasar los diagnósticos médicos e interrumpir la producción de productos electrónicos, demostrando las consecuencias económicas de gran alcance de la guerra.