Los mercados se preparan para el discurso de Powell en Harvard
Los operadores están siguiendo de cerca la discusión moderada del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en la Universidad de Harvard, programada para el 30 de marzo a las 10:30 AM UTC-5. Aunque oficialmente es un evento académico sin declaraciones preparadas, los participantes del mercado lo están escudriñando en busca de cualquier señal sobre el camino de la política monetaria del banco central. Este intenso enfoque llega mientras los inversores navegan por datos económicos mixtos, crecientes preocupaciones por la inflación y persistentes tensiones geopolíticas.
Expectativas de recorte de tasas pospuestas hasta octubre de 2027
La última reunión de la Reserva Federal estableció un tono cauteloso, manteniendo las tasas de interés estables en 3.5%-3.75% y proyectando solo un recorte de tasas para todo 2026. Esta postura restrictiva provocó una venta masiva tanto en acciones como en criptomonedas. Reforzando este sentimiento, la herramienta FedWatch de CME indica una probabilidad del 96% de que no haya cambios en las tasas en la próxima reunión y sugiere que el primer recorte de tasas no se espera hasta octubre de 2027. Esta brusca recalibración ha obligado a las principales instituciones financieras, incluidas JPMorgan y Goldman Sachs, a revisar sus propias previsiones de recortes de tasas.
Bitcoin sube por encima de los 67.000 dólares mientras el volumen de negociación se dispara un 64%
En las horas previas al discurso, los mercados de activos digitales mostraron signos de optimismo cauteloso. El precio de Bitcoin subió más del 1% para cotizar alrededor de 67.500 dólares, recuperándose de un mínimo de 24 horas de 64.971 dólares. Más significativamente, el volumen de negociación se disparó casi un 64%, lo que indica un fuerte aumento en la actividad de los operadores. El mercado permanece en el filo de la navaja, ya que cualquier lenguaje 'dovish' de Powell podría impulsar un rally de alivio, mientras que un tono firme y 'hawkish' podría fortalecer el dólar y hacer que activos de riesgo como Bitcoin caigan hacia objetivos de precio de los analistas por debajo de los 50.000 dólares.