Musk desvela Terafab para producir 1 teravatio de cómputo de IA anualmente
Elon Musk anunció el 21 de marzo una empresa conjunta de Tesla y SpaceX para construir 'Terafab', una fábrica de semiconductores propia en Austin, Texas. El objetivo principal del proyecto es producir un teravatio de potencia de cómputo de IA cada año, una cifra que representa aproximadamente 50 veces la producción anual global actual de chips de IA. Musk afirmó que esta medida es necesaria para satisfacer las inmensas demandas computacionales de sus empresas en robótica, inteligencia artificial y centros de datos espaciales. "O construimos el Terafab o no tenemos chips", dijo Musk, enfatizando que el crecimiento de la fabricación de semiconductores existente no puede satisfacer sus necesidades proyectadas.
La IA basada en el espacio impulsa la estrategia de integración vertical
El impulso estratégico para la producción interna de chips tiene sus raíces en la creencia de Musk de que la IA a gran escala es inalcanzable en la Tierra debido a las limitaciones de energía, señalando que la generación total de electricidad de EE. UU. es de solo alrededor de 0,5 teravatios. La visión a largo plazo implica el despliegue de infraestructuras masivas de satélites de IA alimentados por energía solar en órbita. Este plan depende de la viabilidad económica de las capacidades de lanzamiento de SpaceX. Al optimizar su Starship totalmente reutilizable, SpaceX apunta a reducir los costos de lanzamiento de un estimado de 1.000 a 2.000 dólares por kilogramo hoy a entre 100 y 200 dólares por kilogramo. Musk proyecta que este aumento de eficiencia podría hacer que el despliegue de IA basada en el espacio sea más barato que las alternativas terrestres en un plazo de dos a tres años.
Tesla apunta a diciembre de 2026 para el chip AI6 de próxima generación
La iniciativa Terafab apoyará una hoja de ruta de hardware clara para las líneas de productos de Tesla. La instalación producirá dos categorías de chips distintas: una optimizada para la computación de borde en productos como los robots Optimus y los vehículos autónomos, y una segunda variante, endurecida contra la radiación, diseñada para el espacio. Este plan incluye el chip AI6 de próxima generación de Tesla, cuyo "tape-out" —la etapa final de diseño antes de la fabricación— está programado para diciembre de 2026. Samsung, según los informes, ha conseguido un acuerdo de 16.5 mil millones de dólares para fabricar estos chips avanzados de 2 nanómetros, que se espera que ofrezcan un salto significativo en el rendimiento con respecto a los procesadores AI5 actuales.