La startup francesa de IA Mistral recaudó 830 millones de dólares en deuda para construir un centro de datos masivo impulsado por Nvidia cerca de París, mientras que la firma de computación espacial Starcloud aseguró 170 millones en una ronda Serie A para financiar el desarrollo de centros de datos en órbita, destacando la carrera intensiva en capital para construir infraestructura de IA.
"Escalar nuestra infraestructura en Europa es fundamental para empoderar a nuestros clientes y garantizar que la innovación y la autonomía de la IA sigan siendo el corazón de Europa", afirmó Arthur Mensch, director ejecutivo de Mistral, en un comunicado.
La financiación de deuda de Mistral, la primera de su tipo, financiará una instalación en Bruyères-le-Châtel destinada a albergar 13.800 de los chips de IA GB300 de gama alta de Nvidia, ofreciendo una capacidad de 44 megavatios. Starcloud, ahora valorada en 1.100 millones de dólares, utilizará sus fondos para desarrollar Starcloud-3, una nave espacial de tres toneladas diseñada para el Starship de SpaceX, tras haber desplegado con éxito una GPU Nvidia H100 en órbita el año pasado.
Los anuncios de financiación paralelos subrayan la inmensa y sostenida demanda de las GPU de Nvidia (NVDA), que sustenta a todo el sector de la IA. Mientras que el movimiento de Mistral refleja el impulso de Europa por la "IA soberana" para competir con los gigantes tecnológicos estadounidenses, Starcloud representa una apuesta a largo plazo de que trasladar los centros de datos al espacio puede resolver las limitaciones terrestres de energía y refrigeración, creando un nuevo mercado de miles de millones de dólares para la computación fuera del planeta.
La apuesta de Mistral por la IA soberana
El paquete de deuda de 830 millones de dólares de Mistral fue respaldado por un consorcio de bancos principalmente franceses, incluidos Bpifrance, BNP Paribas y HSBC, lo que indica un fuerte apoyo local para un campeón nacional. El impulso por la "IA soberana" ha cobrado urgencia en Europa, impulsado por las preocupaciones sobre la dependencia de proveedores tecnológicos estadounidenses como Amazon y Microsoft, particularmente tras el regreso de una administración estadounidense más proteccionista.
La empresa con sede en París, valorada en casi 12.000 millones de euros en una ronda de capital previa, está en camino de superar los 1.000 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales para finales de año, según Mensch. A pesar de este rápido crecimiento, la financiación total de Mistral de alrededor de 2.900 millones de dólares se ve eclipsada por rivales estadounidenses como OpenAI, que ha recaudado más de 180.000 millones. El nuevo centro de datos es un paso crítico para que Mistral ofrezca un paquete de "pila completa" (full stack), desde software personalizado hasta la infraestructura en la nube necesaria para ejecutarlo, reduciendo la dependencia de terceros proveedores de nube.
Starcloud lleva los centros de datos a la órbita
Concurrentemente, la Serie A de 170 millones de dólares de Starcloud, liderada por Benchmark y EQT Ventures, valida el mercado emergente de la computación orbital. La premisa de la empresa es que el espacio ofrece energía solar ilimitada y un vacío casi perfecto para la refrigeración pasiva, evitando las limitaciones de tierra, energía y agua de los centros de datos terrestres.
La financiación acelerará el desarrollo de Starcloud-3, una nave espacial de 200 kilovatios. Sin embargo, la competitividad de costes del modelo de negocio depende del éxito del Starship de SpaceX, que podría reducir los costes de lanzamiento a aproximadamente 500 dólares por kilogramo. El CEO Philip Johnston reconoce esta dependencia, pero sigue adelante, planeando un lanzamiento de Starcloud-2 a finales de este año con un chip Nvidia Blackwell aún más potente. La empresa se enfrenta a la competencia de gigantes como SpaceX y Blue Origin, que tienen sus propias ambiciones de redes de computación orbital a gran escala.
La posición inigualable de Nvidia
Ambas inversiones son un beneficio directo para Nvidia, que continúa dominando el mercado de chips de IA de alto rendimiento. Según estimaciones de la industria, la compra de 13.800 GPU GB300 por parte de Mistral podría representar un pedido por valor de más de 575 millones de dólares. El acuerdo destaca el enorme gasto de capital necesario para mantenerse en la frontera de la IA.
Si bien las compras actuales de Starcloud son pequeñas, su exitoso despliegue de una GPU H100 en el espacio y sus planes para los chips Blackwell prueban el concepto de un nuevo y vasto mercado. Dado que el gasto global en infraestructura en la nube creció un 29 por ciento interanual hasta alcanzar los 110.900 millones de dólares en el último trimestre de 2025, el papel de Nvidia como el principal proveedor de armas en la carrera de la IA —tanto en la Tierra como potencialmente en el espacio— parece más seguro que nunca.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.