Proyecto de ley busca salida del TNP tras ataques militares regionales
El 30 de marzo, los informes confirmaron que el parlamento de Irán está estudiando un proyecto de ley de trámite acelerado para retirar al país del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), que ratificó en 1970. Propuesta por el legislador Malek Shariati, la legislación tiene como objetivo alterar fundamentalmente la política nuclear de la nación en respuesta a lo que Teherán describe como ataques intensificados de EE. UU. e Israel contra sus instalaciones. El proyecto de ley contiene tres componentes principales: salir del TNP, derogar las leyes nacionales vinculadas al acuerdo nuclear de 2014 y establecer un nuevo marco para la tecnología nuclear pacífica con naciones aliadas, incluidos los miembros de los BRICS. Funcionarios iraníes declararon que la medida es necesaria para prevenir el espionaje que creen que está ocurriendo a través de los inspectores del OIEA, y un informe señala que "está empezando a surgir una conclusión final... de que no hay razón para permanecer en el TNP".
La retirada pondría fin a más de 50 años de supervisión internacional
Una salida del TNP disolvería las obligaciones de larga data de Irán en virtud del acuerdo internacional. El tratado, que permite a los signatarios salir con tres meses de antelación, ha requerido que Irán se abstenga de desarrollar armas nucleares y se someta a inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a cambio de acceso a tecnología nuclear pacífica. Salir del tratado liberaría a Irán de estos requisitos de transparencia e inspecciones, reduciendo severamente la visibilidad global de sus actividades nucleares. Este movimiento ha alarmado a los expertos en control de armas que lo ven como un peligroso punto de inflexión en los esfuerzos globales de no proliferación.
El conflicto en curso ha intensificado el debate interno en Irán sobre si las armas nucleares son necesarias para la disuasión.
— Kelsey Davenport, Asociación de Control de Armas.
Los mercados de petróleo y oro enfrentan un shock geopolítico
La principal consecuencia financiera de una retirada iraní del TNP sería una fuerte escalada del riesgo geopolítico, impactando directamente en los mercados de materias primas y acciones. Una salida amenazaría la estabilidad de los suministros de energía de Oriente Medio, lo que probablemente causaría un aumento significativo en los precios del petróleo crudo a medida que los comerciantes valoren el potencial de un conflicto más amplio y de interrupciones del suministro. Esta mayor incertidumbre también desencadenaría una clásica huida hacia la seguridad, beneficiando a activos como el oro y el dólar estadounidense. Por el contrario, los mercados de valores globales enfrentarían una presión a la baja debido a la mayor aversión al riesgo entre los inversores.