Las explosiones en la capital de Irán el 1 de abril están alimentando los temores de un conflicto más amplio en Oriente Medio que podría interrumpir el suministro mundial de petróleo, amenazando con elevar los precios del crudo por encima de los 90 dólares por barril.
"Cualquier señal de escalada del conflicto en la región añadirá una prima de riesgo significativa a los precios del petróleo", dijo Elena Fischer, analista de riesgos geopolíticos en Edgen. "El mercado es muy sensible a las posibles interrupciones en el Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crítico para el comercio mundial de petróleo".
Las explosiones ocurrieron a las 17:03 hora local en las partes este y oeste de Teherán, provocando cortes de energía en algunas áreas, según informes locales. La noticia podría hacer que el crudo Brent, que ya ha subido cerca de un 13 por ciento este año, supere la marca de los 90 dólares. En respuesta a los informes iniciales, los activos de refugio seguro podrían ver un aumento en la demanda, con el oro subiendo potencialmente y el dólar estadounidense fortaleciéndose frente a las principales divisas.
La pregunta clave para los mercados es si se trata de un incidente aislado o del comienzo de una escalada directa en los conflictos regionales. Un conflicto sostenido podría afectar a una parte significativa de la producción mundial de petróleo, lo que llevaría a un período prolongado de precios de la energía más altos y a un aumento de la presión inflacionaria en la economía global. La última gran interrupción en la región en 2019 vio cómo los precios del petróleo se disparaban más de un 14 por ciento en un solo día.
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