El petróleo se acerca a los 112 dólares mientras el oro se desploma un 9,6% en una reacción paradójica del mercado
El conflicto en curso entre Estados Unidos e Irán ha impulsado el crudo Brent, el referente internacional del petróleo, a alrededor de 112 dólares por barril, lo que ha inquietado a los inversores. Sin embargo, las reacciones del mercado se han desviado de los patrones históricos, generando confusión. Aunque el S&P 500 ha caído más del 5% desde el inicio del conflicto, el descenso es menos severo de lo que muchos esperaban. Más sorprendentemente, los activos tradicionales de refugio seguro no están cumpliendo su función típica. Los futuros del oro experimentaron su peor semana en 14 años, desplomándose un 9,6% para cerrar en 4.574,90 dólares la onza. Esta acción de precios contraintuitiva sugiere que los inversores están lidiando con cómo valorar los riesgos multifacéticos, desde las interrupciones de la cadena de suministro hasta los efectos de inflación secundarios.
Las exportaciones chinas de las "tres nuevas" industrias, preparadas para el crecimiento a pesar del shock petrolero
Un nuevo informe de CITIC Securities afirma que la intensidad del conflicto ha superado las expectativas, creando tanto vientos en contra como a favor para la economía china. Un posible cierre temporal del Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crítico, podría obligar a las empresas petroleras y químicas chinas a recortar la producción y reducir temporalmente las exportaciones a las naciones del Golfo Pérsico. Sin embargo, el informe identifica un beneficio estructural significativo. Se espera que los precios persistentemente altos de la energía tradicional aceleren la demanda global de alternativas renovables. Esto posiciona las exportaciones chinas de las "tres nuevas" industrias —vehículos eléctricos, baterías de iones de litio y paneles solares— para convertirse en un motor crucial del crecimiento económico.
EE. UU. considera liberar 140 millones de barriles para contrarrestar el aumento de precios
A medida que los precios de la energía aumentan, los gobiernos están sopesando intervenciones. El Tesoro de EE. UU. está considerando liberar aproximadamente 140 millones de barriles de crudo iraní sancionado actualmente almacenados en petroleros para enfriar el mercado. Esta inyección potencial de oferta contrasta con pronósticos cada vez más optimistas. Citi ha elevado su objetivo de precio del petróleo a corto plazo a 120 dólares por barril, con un escenario alcista de 150 dólares. Mientras tanto, funcionarios de Arabia Saudita han advertido que los precios podrían dispararse por encima de los 180 dólares por barril si las graves interrupciones de suministro por la guerra duran más allá de abril, lo que destaca el riesgo alcista significativo para los mercados energéticos globales.