Las aseguradoras absorben 1 billón de dólares en deuda de alto riesgo mediante ingeniería financiera
Las compañías de seguros de vida de EE. UU., que gestionan vastas reservas de ahorros para la jubilación estadounidenses, han acumulado casi 1 billón de dólares en activos de crédito privado. Esta exposición, que ahora representa aproximadamente una cuarta parte de sus tenencias de renta fija, se canaliza cada vez más a través de complejos valores conocidos como 'fondos alimentadores de notas calificadas'. El mecanismo refleja la titulización que precedió a la crisis financiera de 2008: un vehículo de propósito especial (SPV) invierte en un fondo de crédito privado y emite bonos, que luego se califican y venden a las aseguradoras. El principal atractivo es el arbitraje de capital. Estas estructuras pueden reducir el requisito de capital de una aseguradora para la inversión subyacente de hasta el 30% a un 10-15%, lo que les permite obtener una exposición significativa con menos capital en riesgo. Si bien firmas importantes como Ares y KKR han utilizado estas estructuras durante años, una afluencia reciente de propuestas de administradores más pequeños ha inundado el mercado.
Las agencias de calificación admiten puntos ciegos a medida que los activos subyacentes permanecen opacos
El riesgo central de estos productos radica en su profunda falta de transparencia. Tanto las agencias de calificación como los inversores luchan por realizar la debida diligencia sobre los préstamos subyacentes. Los analistas de S&P Global han declarado que, en algunos casos, el conjunto de activos subyacentes es "casi una hoja en blanco", lo que los obliga a depender del historial de un administrador de fondos en lugar de una evaluación directa de los préstamos. Fitch Ratings ha destacado un desafío similar, señalando que un fondo puede tener pocos o ningún activo el primer día. Esta opacidad llevó a Fitch a emitir una advertencia en octubre sobre el aumento del riesgo crediticio, a medida que aumentan los niveles de apalancamiento y las estructuras se aplican a fondos de tipo de capital más volátiles. La Reserva Federal ha llegado incluso a etiquetar a las compañías de seguros que participan en este mercado como un "nuevo tipo de banca en la sombra".
Las amortizaciones de inversores y la presión regulatoria señalan un riesgo creciente
Los participantes del mercado están mostrando signos de estrés. Los inversores adinerados solicitaron una estimación de 10 mil millones de dólares en amortizaciones de fondos de crédito privado en el primer trimestre, mientras que las empresas de crédito privado que cotizan en bolsa han visto caer sus valores. Las acciones de Blue Owl Capital, por ejemplo, han disminuido un 39% en lo que va del año. En respuesta al creciente riesgo, los reguladores de seguros a nivel estatal, coordinados por la Asociación Nacional de Comisionados de Seguros (NAIC), se enfrentan a la presión de actuar. La NAIC ha propuesto crear una categoría de informes separada para los fondos alimentadores de notas calificadas para aumentar la transparencia y ha tomado medidas iniciales para endurecer las reglas de capital. Sin embargo, dado que la supervisión de la industria está fragmentada a nivel estatal, persisten las dudas sobre si estas medidas son suficientes para contener un riesgo sistémico que ya ha penetrado profundamente en el sistema de pensiones de EE. UU.