Los hutíes amenazan la ruta comercial de Bab el-Mandeb, valorada en 1 billón de dólares
Los rebeldes hutíes de Yemen anunciaron que intervendrían en cualquier guerra en la que el Mar Rojo fuera utilizado como plataforma para ataques contra su aliado, Irán. Un líder hutí confirmó a Reuters: “Estamos completamente listos militarmente con todas las opciones”, lo que indica una coordinación directa con Teherán. Esta declaración abre un nuevo frente potencial en el creciente conflicto en Medio Oriente, apuntando explícitamente a uno de los puntos de estrangulamiento marítimos más críticos del mundo.
El foco de la amenaza es el estrecho de Bab el-Mandeb, un paso de 20 millas de ancho que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén. Se estima que 1 billón de dólares en mercancías transitan por este estrecho canal anualmente. Los ataques hutíes anteriores en la zona ya han causado interrupciones significativas, y una nueva campaña militar afectaría gravemente las cadenas de suministro globales y el transporte de energía entre Europa y Asia.
La presión del doble punto de estrangulamiento exprime el suministro mundial de petróleo
La amenaza hutí crea una crisis de doble punto de estrangulamiento para los mercados petroleros, que ya están tensos por el bloqueo efectivo de Irán al Estrecho de Ormuz. La interrupción de Ormuz ha restringido aproximadamente 15 millones de barriles por día (bpd) del suministro global accesible, de una producción total de poco más de 100 millones de bpd. Un conflicto activo en Bab el-Mandeb agravaría esta presión, tensando aún más el mercado.
Este desarrollo pone en peligro directo las exportaciones de crudo de Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo, que ha estado desviando sus barriles a través del Mar Rojo para evitar el cierre de Ormuz. Si bien los precios de referencia del crudo mundial rondan los 100 dólares por barril, los analistas señalan que los barriles físicos que realmente salen del Golfo ya se están negociando a cerca de 150 dólares. Una segunda interrupción del punto de estrangulamiento podría agotar los amortiguadores proporcionados por las reservas estratégicas y empujar los precios globales hacia estos niveles más altos.
Las primas de riesgo de guerra añaden una tarifa de 3.000 dólares a los contenedores marítimos
Las repercusiones financieras de la amenaza ya se están sintiendo. Comerciantes en Yemen informan que las compañías navieras internacionales han comenzado a aplicar una nueva tarifa de "riesgo de guerra" de 3.000 dólares a cada contenedor con destino al país. Esta tarifa sirve como un indicador directo del aumento de los costos y las primas de seguro asociadas con la operación en la región, una carga que probablemente se expandirá y alimentará la inflación global si las tensiones aumentan.
Para el propio Yemen, las consecuencias económicas serían catastróficas. La nación depende de las importaciones para aproximadamente el 85% de su suministro de alimentos, y cualquier interrupción del transporte marítimo provocaría aumentos inmediatos de precios y escasez. El aumento del riesgo amenaza con profundizar lo que la ONU ya ha calificado como la peor crisis humanitaria del mundo, demostrando cómo el conflicto geopolítico se traduce directamente en graves costos económicos y humanos.