Puntos clave
El oro ha experimentado una de sus caídas semanales más severas en décadas, impulsada por presiones macroeconómicas que anulan su papel tradicional como activo refugio. Los inversores se están alejando del metal que no genera rendimiento, ya que un dólar estadounidense en fortalecimiento y la perspectiva de tasas de interés altas sostenidas ofrecen alternativas más atractivas, causando un efecto dominó en las acciones relacionadas con el oro.
- Fuerte caída semanal del 12%: Los precios del oro cayeron a 4.411,99 dólares por onza el 24 de marzo, una caída de casi el 12% desde el precio de 5.010,71 dólares de la semana anterior, marcando una de sus peores actuaciones semanales desde 1983.
- Prevalecen los vientos en contra macroeconómicos: Un dólar estadounidense en fortalecimiento y el aumento de los rendimientos del Tesoro son los principales impulsores de la venta masiva, lo que hace que el lingote sin rendimiento sea menos atractivo para los inversores que buscan rentabilidad.
- Las acciones mineras siguen la caída del lingote: El desplome impactó directamente en las acciones mineras, con empresas como B2Gold (BTG) cayendo un 8,48% mientras el sector se vendía en respuesta a la caída del precio de las materias primas.
