Puntos clave
Las crecientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio han impulsado los precios del petróleo crudo por encima de los 110 dólares el barril, lo que ha provocado una importante venta de bonos gubernamentales globales mientras los inversores se preparan para una nueva ola de inflación. El fuerte aumento de los costes de la energía está forzando una revalorización de las expectativas de tipos de interés, elevando los costes de endeudamiento a máximos de varios años en las principales economías y borrando las ganancias del mercado de valores del año.
- Venta masiva de bonos globales: La huida de los valores de renta fija se ha intensificado, con los rendimientos de los bonos gubernamentales japoneses, europeos y británicos aumentando bruscamente en respuesta a los temores inflacionarios impulsados por el petróleo.
- Rendimientos en máximos de varios años: El rendimiento a 10 años de Japón subió al 2,320%, su nivel más alto desde enero, mientras que el rendimiento de los gilts a 10 años del Reino Unido superó el 5% por primera vez desde la crisis financiera de 2008.
- Aumento del riesgo económico: Con el crudo Brent cotizando a 112,85 dólares, los mercados están señalando preocupaciones sobre una inflación sostenida y una posible desaceleración global, ya que los mayores costes de endeudamiento amenazan con frenar el crecimiento económico.
