La credibilidad de la Fed en juego con una inflación superior al 2% durante seis años
La presidenta de la Fed de Filadelfia, Anna Paulson, declaró que la credibilidad de la política monetaria es esencial para controlar la inflación, destacando la delicada posición del banco central en un discurso el viernes. Paulson, miembro con derecho a voto del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) en 2026, enfatizó que el entorno actual es marcadamente diferente de las expansiones económicas anteriores. Con la inflación manteniéndose por encima del objetivo del 2% de la Fed durante seis años consecutivos, señaló que el banco central tiene menos margen de maniobra en comparación con el auge tecnológico de la década de 1990 bajo Alan Greenspan.
Paulson argumentó que, si bien las expectativas de inflación a largo plazo parecen ancladas, podrían ser más frágiles de lo que se supone. Esta persistencia de una inflación alta obliga a adoptar una postura política más cautelosa. “Si la inflación está por encima del 2 por ciento y lo ha estado durante algún tiempo, yo sería más cautelosa”, afirmó, señalando que el listón para flexibilizar la política monetaria sigue siendo alto hasta que se logre un progreso claro hacia el objetivo.
Los riesgos geopolíticos se intensifican a medida que el Brent supera los 112 dólares
El tono de advertencia de Paulson se vio amplificado por la grave agitación del mercado impulsada por la escalada del conflicto en el Medio Oriente. Identificó explícitamente el conflicto como creador de “nuevos riesgos tanto para la inflación como para el crecimiento”. Estos riesgos se materializaron cuando los futuros del crudo Brent internacional subieron un 4,22% para cerrar en 112,57 dólares por barril, el nivel más alto desde julio de 2022, tras las interrupciones en el Estrecho de Ormuz.
Los temores inflacionarios resultantes golpearon a las acciones estadounidenses. El promedio industrial Dow Jones cayó 793 puntos, o un 1,73%, entrando en una corrección, mientras que el S&P 500 perdió un 1,67% para cerrar en un mínimo de siete meses. Esta reacción del mercado demuestra los temores de los inversores de que el aumento de los costos de la energía complique la lucha de la Fed contra la inflación y erosione el crecimiento económico, validando la evaluación de riesgos de Paulson.
La IA y una tasa neutral del 3,1% dan forma a la política a largo plazo
Mirando hacia el futuro, Paulson introdujo la inteligencia artificial como una variable significativa en las perspectivas económicas. Postuló que si un aumento del crecimiento es impulsado por la productividad habilitada por la IA, no necesariamente requeriría un ajuste de la política monetaria. Sin embargo, si el crecimiento se acelera sin estas ganancias de eficiencia, es probable que alimente las presiones inflacionarias. Esta distinción será fundamental para futuras decisiones políticas.
Paulson proporcionó su estimación actual de la tasa de interés neutral, el nivel que ni estimula ni restringe la economía, en aproximadamente el 3,1%. Sin embargo, enfatizó que esta cifra podría revisarse a medida que los efectos económicos de la IA se aclaren. Por ahora, no ve señales de que el mercado laboral esté contribuyendo a la inflación, pero su mensaje general refuerza una perspectiva dependiente de los datos y cautelosa para la Reserva Federal.