China está retirando un apoyo financiero clave para su industria solar líder en el mundo, una medida que intensificará la guerra de precios interna y acelerará la consolidación antes de la implementación de la política el 1 de abril de 2026.
"La industria fotovoltaica está atravesando actualmente un profundo ajuste, y la cancelación del reembolso de impuestos a la exportación equivale a acelerar el proceso de limpieza de la industria", afirmó Wang Tieshan, director del Centro de Investigación de Inversiones y Desarrollo Industrial de la Universidad de Ingeniería de Xi'an, en declaraciones al Securities Daily.
La eliminación del incentivo del Impuesto al Valor Agregado (IVA) afectará directamente la rentabilidad de los fabricantes, que ahora se enfrentan a la renegociación de precios con clientes extranjeros. Mientras que los líderes de la industria como LONGi Green Energy Technology y Trina Solar, que han establecido una huella de producción global, pueden absorber el golpe, se espera que las empresas más pequeñas enfrenten una dura prueba de su viabilidad financiera.
Según el análisis de Wang, el cambio de política pone fin de manera efectiva a un período en el que una gran parte del reembolso se transfería a los compradores extranjeros a través de precios más bajos. Es probable que esto obligue a un aumento en los precios de exportación y acelere el cronograma para que las empresas chinas establezcan instalaciones de producción en el extranjero para seguir siendo competitivas en costos en mercados internacionales clave.
Reestructuración de la industria
La decisión se produce mientras el sector solar de China lidia con un importante exceso de capacidad y la caída de los precios, que ya han reducido los márgenes. La eliminación del subsidio a la exportación actúa como otro viento en contra, obligando a las empresas a depender más de la eficiencia operativa y las ventajas tecnológicas que del apoyo estatal. La medida se considera un esfuerzo del gobierno para fomentar un desarrollo de mayor calidad y desalentar una estrategia de exportación basada puramente en el volumen.
Para los fabricantes más pequeños sin bases de producción diversificadas, el cambio podría ser existencial. Carecen de la escala y la flexibilidad geográfica de sus pares más grandes, lo que los hace más vulnerables a las presiones combinadas de la competencia interna y las condiciones de exportación menos favorables. El resultado será probablemente una ola acelerada de fusiones, adquisiciones o quiebras durante los próximos dos años.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.