Cierres de Restaurantes y Caída del 8% en Licencias Provocan Reversión
En una significativa reversión de política, el Ayuntamiento de Chicago votó en marzo de 2026 para congelar futuros aumentos al salario mínimo para camareros y bartenders. La votación anula una ordenanza de 2023 impulsada por el alcalde Brandon Johnson que buscaba eliminar gradualmente el salario submínimo de la ciudad para los trabajadores que reciben propinas para 2028. La reversión fue impulsada por claros signos de angustia económica en la industria gastronómica de la ciudad.
Desde que entró en vigor el aumento salarial inicial, los datos muestran una fuerte disminución en la salud del sector. Las nuevas licencias de restaurantes y tabernas, un indicador clave del crecimiento de la industria, cayeron más del 8% en el primer año. Además, la Asociación de Restaurantes de Illinois informó que casi 500 restaurantes cerraron en la primera mitad de 2025, mientras que una encuesta a sus miembros reveló que el 70% había recortado personal o reducido las horas de los empleados para gestionar el aumento de los costos laborales.
El Aumento Salarial Casi Duplicaría el Salario Mínimo con Propina para 2028
El plan original del alcalde Johnson representó una aceleración dramática de los mandatos salariales. Antes de su política de 2023, el salario mínimo con propina ya había aumentado casi un 75% entre 2015 y 2023, pasando de $5.45 a $9.48 por hora. La nueva ley habría eliminado el crédito por propina por completo para julio de 2028, obligando a los empleadores a pagar el salario mínimo completo de la ciudad, actualmente $16.60, antes de las propinas.
Las consecuencias económicas resultaron demasiado severas para muchos miembros del concejo que anteriormente habían apoyado la medida. La concejal Samantha Nugent, quien presentó la propuesta para detener los aumentos, señaló el impacto directo en sus electores.
Varios restaurantes han cerrado. He escuchado de los camareros que, cuando el crédito por propina cambió en Chicago, se les redujeron las horas.
— Samantha Nugent, Concejala
El Veto del Alcalde Amenaza con Prolongar la Inestabilidad de la Industria
Aunque el voto del concejo, la batalla política no ha terminado. El alcalde Johnson ha declarado su intención de vetar el proyecto de ley, una medida que prolongaría la tensión financiera y la incertidumbre para los operadores de restaurantes. Para anular el veto, el concejo necesitaría asegurar cuatro votos adicionales, dejando a la industria en una posición política precaria. Este enfrentamiento legislativo dificulta que las empresas pronostiquen los costos laborales y tomen decisiones de inversión a largo plazo.
La fricción económica en Chicago refleja los desafíos observados en otras ciudades que han experimentado con salarios mínimos para fuerzas laborales flexibles. En Seattle, una ley que garantizaba el pago mínimo para los conductores de reparto a domicilio resultó en tarifas de consumo más altas, propinas más bajas y tiempos de espera más largos para los conductores, lo que en última instancia dejó sus ganancias mensuales totales prácticamente sin cambios. Para los restaurantes de Chicago, el temor es que los aumentos salariales obligatorios sin un crecimiento de ingresos correspondiente continuarán forzando reducciones de personal y cierres, socavando la estabilidad financiera tanto de las empresas como de sus empleados.