El BoJ eleva la estimación de la tasa neutral, creando margen para subidas
El Banco de Japón (BoJ) señaló el 27 de marzo que tiene mayor capacidad para endurecer la política monetaria, después de publicar un informe actualizado que muestra un aumento gradual de la tasa de interés natural del país. Las nuevas estimaciones del banco sitúan esta tasa —un nivel neutral que ni estimula ni restringe la economía— en un rango de -0,9% a +0,5% a partir del tercer trimestre de 2025. Esta revisión al alza sugiere que el tipo de política actual del 0,75%, un máximo de tres décadas, sigue siendo acomodaticio.
Asumiendo que se cumple el objetivo de inflación del 2% del BoJ, las últimas cifras implican una tasa de interés neutral nominal entre el 1,1% y el 2,5%. Esto proporciona al banco central un margen considerable para continuar su camino de normalización de la política sin ahogar el crecimiento económico. El banco atribuyó el cambio a la mejora del potencial de crecimiento de Japón y a un ciclo salarios-precios más robusto en la era pospandémica.
Una inflación del 2,2% refuerza el argumento para una acción en abril
Los datos económicos subyacentes refuerzan la inclinación restrictiva del banco central. La inflación subyacente al consumidor se situó en el 2,2% en febrero, continuando por encima del objetivo del 2% del BoJ. Además, la brecha de producción de Japón, una medida de la holgura económica, ha sido positiva durante 15 trimestres consecutivos, lo que indica que la demanda sigue superando a la oferta y generando un impulso inflacionario. Estas cifras proporcionan una clara evidencia estadística de un cambio económico estructural.
Los analistas ven ahora una base más sólida para que el BoJ realice otra subida de tipos tan pronto como en su reunión de abril. La combinación de datos económicos resilientes y una inflación persistente da a los responsables de la política monetaria razones para seguir normalizando la política. Según Kenji Yamamoto, economista de Daiwa Securities, “Incluso en una fase en la que la inflación parece desacelerarse temporalmente, no hay una razón clara para retrasar la normalización de la política monetaria siempre que la tendencia [de precios] subyacente se mantenga intacta.” Un BoJ más restrictivo es probable que fortalezca el yen, lo que podría afectar los beneficios de las empresas japonesas fuertemente exportadoras y alterar los flujos de inversión global.